1. Impulso hacia la lujuria- La secuela 2


    Fecha: 19/10/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: WithoutShame, Fuente: TodoRelatos

    ... su trasero y la levanté a pulso hasta que mi pene salió de ella, la separé las nalgas, la moví ligeramente para que mi glande quedase presionando su esfínter y volví a mover mi pelvis hasta que conseguí penetrarla analmente.
    
    -Ahhh, siiii, métamela hasta el fondo, déjeme bien abierto el trasero.
    
    Ella comenzó a moverse de nuevo clavándosela cada vez más en su culo mientras yo le abría las nalgas y volvía a comerle los pechos. Al poco rato metió una mano entre sus piernas y pude ver como se frotaba el clítoris al tiempo que seguía clavándose una y otra vez mi pene en su culo. Se inclinó ligeramente para atrás haciendo que tuviera que soltar su pezón y comenzó a contraerse, viendo que se volvía a correr, la agarré firmemente del culo y comencé a bombear en su interior con todas mis fuerzas hasta que finalmente me derrame en sus intestinos.
    
    Sin sacar mi miembro de su culo, ella se abrazo a mí y se quedó jadeando, exhausta por el esfuerzo realizado. Yo también me quedé jadeando, cuando recupero el aliento se incorporó sacando mi pene de su trasero y dejando resbalar una buena cantidad de semen por sus piernas. Se despidió de mi con una sonrisa y se fue dejándome de nuevo con un gran sentimiento de culpa.
    
    Esa misma tarde decidí que no podía continuar así, me había convertido en el juguete sexual de una jovencita y no podía permitirlo, pero estaba claro que tampoco podía resistirme a sus encantos. Hablé con el párroco para que me permitiera tomarme libre el siguiente ...
    ... día y poder irme a meditar al campo. Afortunadamente me dio su permiso sin pedirme muchas explicaciones y así pude pasar un día tranquilo en mitad de la naturaleza, meditando y lejos de la tentación.
    
    Al día siguiente me armé de valor y entre en el confesionario dispuesto a decirle a aquella jovencita que no podíamos volver a vernos. En cuanto apareció por el confesionario le comunique mi determinación.
    
    - No puede abandonarme Padre, le necesito ¿Sabe lo que hice ayer cuando me dijeron que no estaba? Me fui al metro tal y como había venido a verle, sin sujetador y sin bragas. Me desabroché varios botones de la blusa hasta que mis pezones estuvieron a punto de verse, y metí en el primer vagón que vi atestado de gente. Me pegué de frente a un joven bastante atractivo y estiré mi blusa para que pudiera ver el principio de mis aureolas, rápidamente él se dio cuenta, no dejaba de mirarme disimuladamente, yo comencé a frotarme contra su sexo y en poco tiempo pude notar como se iba endureciendo. Cuando me pareció que ya estaba suficientemente duro, bajé mi mano y empecé a sobárselo, el chico me miró con cara de incredulidad, yo le sonreí y con la mano libre me aparté un poco la blusa para que pudiera verme completamente el pezón, sentí como le palpitó su pene con mi mano. A partir de ahí el chico dejó de disimular, llevó sus manos a mi trasero y me lo comenzó a amasar, yo desabroché su bragueta e introduje mi mano en ella hasta poder masturbarle.
    
    - Te lo ruego, para, deja de ...
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