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Un jefe con un secreto (I)
Fecha: 20/10/2026, Categorías: Gays Autor: ShatteredGlassW, Fuente: CuentoRelatos
... semana. Sabía que si no dejaba todo atado y bien atado Diego no volvería a darle una sola oportunidad, y no pensaba dejar que eso sucediese. Trabajó codo con codo con Marina para conseguir que supiese todo lo que hacer en su ausencia. Incluso adelantó buena parte del trabajo del mes siguiente por si acaso. Consultó por internet los terrenos que iban a visitar y eligió su vestuario cuidadosamente. El miércoles se levantó dos horas antes de lo necesario. Se vistió con un elegante polo azul de manga corta, vaqueros claros y sus deportivas de montaña. El día anterior había llevado el coche a lavar por dentro y por fuera y había recabado cuanta información pudo sobre los terrenos. Recogió las llaves y las gafas de sol y tras introducir en el GPS la dirección de su jefe condujo mientras tarareaba al ritmo de la música rock que emitía la radio esa mañana. Aunque ya había visto antes el chalet de su jefe, no pudo evitar sentir una punzada de envidia al ver la gigantesca construcción de dos plantas. Sin embargo, esos pensamientos se cortaron de golpe cuando la puerta delantera se abrió y salió su jefe, vestido con ropa de calle muy similar a la suya. Nunca le había visto con otra cosa que no fuesen trajes a medida, por lo que se le comió con los ojos mientras llegaba al coche. Vestido con una camiseta de marca, vaqueros oscuros y botas de montaña estaba muy atractivo. A sus cuarenta y nueve años se mantenía en una forma excelente acudiendo a nadar tres veces por semana y al ...
... gimnasio otras tres, por lo que su físico era perfecto, acorde a su gran altura de casi un metro noventa y seis. Su cabello se mantenía fuerte y casi libre de canas, de color negro y peinado con un corte moderno que sin embargo retenía cierta esencia formal. Sus ojos oscuros casaban bien con la piel morena de su cara, donde algunas ligeras arrugas marcaban sus rasgos, aportándole un toque distinguido. Sin duda, a su jefe le pasaba lo mismo que al buen vino, mejoraba con la edad. Para su sorpresa, su jefe cojeaba notablemente. Al sentarse en el asiento del copiloto, la expresión de dolor de Diego no se le pasó desapercibida. Indeciso sobre cómo proceder se limitó a apagar la radio y arrancar de nuevo el coche, saludando a su jefe para pasar directamente a los temas de trabajo. –Buenos días, señor. Tiene en la información más relevante de los terrenos en el dossier que está en el menú principal de la tablet. El resto está en la carpeta amarilla, ahí está la información sobre los antiguos propietarios, el histórico de ventas y el de precios. Y la evolución del valor del terreno durante los últimos veinte años. –Impresionante, Sebas. Pero fuera del trabajo puedes tutearme si quieres. –Vale se… Diego –se corrigió rápidamente. Ninguno de los dos volvió a hablar. De vez en cuando Diego se revolvía incómodo en su asiento, pero su atención estaba tan enfocada en el trabajo que ni siquiera parecía consciente de su propia incomodidad. Por su parte, Sebas albergaba dudas ...