1. Verga extranjera


    Fecha: 20/10/2026, Categorías: Confesiones Autor: Sexymiau, Fuente: CuentoRelatos

    Tenía 21 años cuando viaje por primera vez a Europa. Mi hermana tuvo un curso por parte de su trabajo en Ámsterdam y me invitó a acompañarla; ella viajaba mucho a esa ciudad por lo que ya tenía conocidos holandeses que me podían dar hospedaje mientras ella se quedaba en el hotel que le asignaran. Yo estaba saliendo de la universidad y tenía unos ahorros así que no dudé en aceptar la invitación.
    
    Cora, mi hermana, me habló sobre Daan, un holandés que había conocido un par de años antes y era quien me dejaría quedar en su casa los días que yo estuviera de visita. Lo describió como un hombre tranquilo y confiable; y lo iba a conocer tan pronto nos encontrara en el aeropuerto para llevarnos a cenar y después ir a descansar.
    
    Durante el viaje yo tenía varias emociones. Era la primera vez que cruzaba el charco y a una ciudad tan auténtica y tolerante como Ámsterdam. Quería conocer sobre el arte de Rembrandt, de Van Gogh; visitar la vitrinas e ir a fumar weed a un coffee shop; pero no sabía lo que realmente este lugar le traería a mi vida.
    
    Después de dejar el avión y pasar los filtros de seguridad conocí a Daan. Mi primera impresión de él fue de alguien que te da confianza por su trato amable y su singular simpatía; yo le calculé unos 43 años de edad pero se le veían muy bien cuidados.
    
    Dejamos a mi hermana en su hotel que estaba a unas cuantas calles del departamento de Daan, así que fue fácil encontrarme con ella durante la estancia que duraría unas dos semanas. Mi ...
    ... hermana estaría paseando conmigo la primer semana ya que a la segunda estaría de tiempo completo en su curso. Esos primeros días fueron la locura, casi solo llegaba al departamento de Daan a dormir para salir a turistear al siguiente día. A veces, a nuestro regreso, mi hermana se iba conmigo al departamento y nos tomábamos un café o una cerveza con Daan mientras le contábamos nuestro día y en alguna de esas ocasiones él recibió visitas de amigos que al conocernos nos hicieron la plática para saber más de nuestra cultura mexicana.
    
    Llegó la segunda semana en que estaría haciendo el tour por mi cuenta. Con mi hermana ya había visitado gran parte de lo más conocido de Ámsterdam así que decidí encontrar lugares escondidos del turista común. Este deseo se lo comenté a Daan quien rápidamente me sugirió visitar algunos lugares; y entre sus sugerencias me contó sobre el club, del que él era miembro, y que contaba con gimnasio, alberca y saunas; me platicó que era muy usual que los holandeses fueran a clubs de ese tipo para relajarse. Yo le pregunté si me podía invitar ya que se me hacía buena idea ir a conocer algo de ese así y él aceptó.
    
    Quedamos en ir al club una noche después de que él saliera de su trabajo, sólo me pidió que preparara una toalla que puse en una mochila con un traje de baño para meterme a la alberca o al sauna.
    
    Llegamos al club y logramos entrar después de algunos trámites para ingresar como visitante de un solo día. El lugar era de primer nivel como debería ser ...
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