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Memorias de peluquería 4
Fecha: 21/10/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: El Negro, Fuente: TodoRelatos
... cuatro o cinco temas y el roce de ambos cuerpos empezó a provocar una erección de mi parte (más por fricción que otra cosa), ella lo notó y sonriendo se despegó de mí y me llevó de la mano a un sector donde había sillones, donde nos sentamos. Encendí un cigarrillo, que me sacó de la boca para darle una buena calada, y luego devolverlo a su lugar. Paula: ¿te das cuenta? Nos dejaron solos, en banda. Alejo: ¿la estás pasando mal? Paula: Para nada, estoy con vos y me divierto bastante Miré a mí alrededor y en cada sillón, había parejas besándose, acariciándose y algunas yendo más allá. Alejo: Paula, ¿no te molesta que estén apretando como locos a nuestro lado? Paula: para nada, aunque me provoca un poco Alejo: ¿te provoca? Paula: sí, me dan ganas de imitarlos. Besos, abrazos, caricias… Interpreté esos dichos como una invitación y me lancé sobre ella. La sorprendí atrapando su boca, la abracé y casi cubriéndola, desplacé las manos rumbo a su culo rotundo. Reconozco que la sorprendí, tuvimos un choque de dientes, pero nos acomodamos un poco. El beso torpe se volvió más natural, pero acariciar su culito no fue lo que esperaba. Paula: tranquilo Alejo, un beso no se niega, pero un manoseo… Me detuvo en seco, sacó mis manos de su culo y se apartó un poco. Paula: no es el mejor lugar, pueden vernos. ¿Qué diría tu hermana si nos viera así? Yo estaba re caliente y quería más de ella. Volví a avanzar sobre ella y recibí un nuevo rechazo al ...
... acariciarla. Paula: Acá no, vamos a otro lado. Me tomó de la mano y enfiló para la salida del boliche. La lluvia nos mojó hasta que llegamos al auto. Una vez adentro, perdió los estribos. Paula: por fin mi guacho, ahora sí, cómeme la boca y franeleame (acariciame) a gusto. Alejo: Paulita, que ganas de comerte, quítate la remera que quiero chuparte las tetas. Paula: si guachito, mamalas, mordelas, son todas tuyas. En ese rincón oscuro donde había dejado el auto, la lluvia golpeaba el techo del auto, mientras ella se deshacía de su ropa dejando las tetas al aire para que las comiera y abría las piernas para que jugara con mi mano entre ellas. Alejo: ¿te gusta turrita? Paula: más vale, ¿o crees que esto no fue armado? Quería tenerte así Mientras mamaba las tetas, metía mano a través de la tela del calzón, peleaba con desplazarlo para llegar a la concha ardiente. Alejo: Paula Arteche, quiero llenarte el culo de leche!!! Paula se rió de buena manera, mientras luchaba con el cinto y el cierre del jean, quería dejar libre la verga. Paula: si papi, quiero que me garches, bien garchada. El lugar era incómodo (el auto era pequeño) pero la calentura era superior. Nos pasamos al asiento trasero para estar más cómodos (los delanteros no se reclinaban). Alejo: vamos Pau, sacate la ropa que te quiero garchar. Paula: si papito, cógeme, estoy muy caliente. Nos acomodamos como pudimos, pero no llegábamos a acoplarnos como queríamos. Ella quería tenerla ...