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La vida (10)
Fecha: 25/10/2026, Categorías: Gays Autor: ozkar55, Fuente: SexoSinTabues30
... hermano. Seguro va a preguntar lo mismo”, concluí para mis adentros. “Yo me abro la zanja y vos guía la pija”, le informé. “Dale,peroabrite biensi no querés que te duela” indicó. Llevé mis manos al culo y trate de abrirlo para él lo mejor posible. “Un poco más”, rezongó, disconforme con mi resultado. Hice un esfuerzo poco satisfactorio, por lo que tomó una de mis manos y me hizo introducir los dedos más dentro de la zanja. “Hace lo mismo con la otra”, ordenó. “Mmmm, mejor. Pero falta…”, me dijo, “…tenés que poner los dedos bien junto al culo, así lo estirás y te entra más fácil, Beto”. Metí mis dedos en la zanja hasta que tocaron mi culo, y entonces tiré de costado con fuerza, aplanando mis cantos a la vez que los abría. “Biennn esaaa;¡un kilo y dos pancitos!”, dijo a la vez que me sonreía, demostrando que le gustaba lo que veía. “Aguanta así, que te ensalivo más y te la meto”. Lo vi escupirse abundantemente los dedos de una mano y, aunque no pude verlo cuando la bajó, imaginé que estaba humedeciendo la punta de su pija. Luego sentí un par de escupidas sobre mi culo, seguidas por el calor de la cabeza de su pija apoyada contra mi agujero, masajeándolo y distribuyendo bien la saliva. Fue aumentando lentamente la fuerza con que la apoyaba, al mismo tiempo que la movía dando un suave masaje en mi entrada. Notaba a medida que mi resistencia iba cediendo, y en poco tiempo sentí una puntada y supe que la punta se había alojado en mi interior. “Ya teentró ...
... la cabecita…” informó, “¿te dolió mucho?” “No…bueno,un poco,pero no mucho…” le contesté. “¿Viste? Si vos hacés caso yayudás, en poco tiempo te va a gustar” comentó mientras se recostaba sobre mi espalda. “Mantenete el culo bien abierto, no aflojes las manos” me instruyó mientras se acomodaba para, una vez bien ubicado, mover lentamente sus caderas hasta penetrarme completamente. Cuando sentí que sus caderas se apoyaban en mis manos, las retiré de entre nuestros cuerpos, pero sin dejar de tensar mis nalgas lo más que me era posible, para evitar que le impidieran entrar su pija hasta el fondo. Iba aprendiendo rápidamente el arte de coger entre varones… Desde que Joaco eligiera para montarme a aquel de los gemelos que lo estaba haciendo en ese mismo momento, nadie parecía habernos prestado especial atención. Pese a que compartíamos la misma habitación con otros cinco muchachos, estos últimos se habían apartado a un rincón, donde conversaban en voz baja, dedicándonos solo alguna mirada que parecía casi accidental. Eso, sumado a que el salón era espacioso más el ruido de la lluvia sobre las chapas del techo, me permitía cumplir mi papel sin sentirme demasiado avergonzado. El único que solía desafiar ese acuerdo tácito de dejar coger tranquilos a los que estaban en turno, Javi, parecía haberse ensimismado y no producía líos desde un rato antes. Al parecer satisfecho con el trozo de su pija que había hundido dentro de mi, el gemelo se tendió sobre mi espalda y me abrazó. ...