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Sofía. La familia del marido (1)
Fecha: 27/10/2026, Categorías: Incesto Autor: Uncupagua, Fuente: TodoRelatos
... almuerzos y celebraciones más refrescantes junto a la piscina en el cálido verano. Al otro lado de la piscina había hecho un vestuario, que incorporaba una ducha y aseo. De esta manera no había que entrar en la casa para casi nada cuando se estaba en la zona de piscina, lo que resultaba más cómodo. En la planta baja, además del salón, había una gran cocina donde muchas veces compartían espacio las personas que cocinaban, que casi siempre era la suegra de Sofía. Como sucede con muchas suegras, nadie sabía hacer las cosas tan bien como las hacía ella misma (y mucho menos ninguna de sus nueras) Además, tampoco le gustaba que “toquetearan” su cocina. La habitación de los suegros también estaba en la planta baja, y aún habla otra más grande donde habían ido añadiendo literas en función de los nietos que iban incorporándose a la familia. En la planta de arriba estaban los 3 dormitorios de los 3 hijos. De su suegra había poco más que añadir, una suegra más con la mala leche y la mirada acusadora y crítica propia de una suegra, circunstancia que Sofía encontraba más acentuada aún hacia ella. Y es que no en vano Sofía disfrutaba soliviantando a su suegra con modelos que ella desaprobaba por andar “medio en pelotas” delante de tanto hombre. Esos “hombres”, lógicamente eran sus hijos, y su propio marido, el suegro de Sofía. Curiosamente, ninguno parecía compartir su opinión acerca de lo inapropiado que su suegra consideraba sus frescos modelos veraniegos. Sofia solía usar ...
... vestidos ligeros y frescos, camisolas muy finas y ligeras, a veces blancos y otros colores más vivos, y otras veces usaba esos típicos vestidos playeros de red que apenas tapaban los pequeñísimos bikinis que Sofia llevaba debajo. Cuando quería molestar especialmente a su suegra o bien llamar un poco más la atención, Sofía prescindía deliberadamente de la parte superior de su bikini, con lo que su ropa entrelucía sus pezones o los dejaba bastante a la vista, siendo inevitables las miradas del resto de la familia. Eso se acentuaba aún más por el sensual bamboleo de sus grandes tetas al moverse por la cocina. Si, Sofía tiene un muy buen par de tetas. Tanto por el tamaño como por lo bien puestas que están y lo bien que se mantienen. Obviamente, eso sacaba de sus casillas a su suegra al ver como su propio marido, sus hijos e incluso sus nietos no desaprovechaban la ocasión para disfrutar de ese espectáculo. Sofía se daba cuenta y lo disfrutaba por partida doble; disfrutaba siendo el centro de atención de miradas y, de paso, molestaba a su suegra. También lo disfrutaba por saber que a su marido le calentaba esa situación siempre. Siempre se sentía excitada cuando notaba miradas de deseo hacia ella, pero particularmente cuando esas miradas eran de sus propios cuñados o de unos sobrinos que cada vez iban haciéndose más hombres y estaban mas guapos y más varoniles. Y también le encantaba que la mirara su suegro, con ese morbo que le añadía el ser un hombre maduro. Esas miradas ...