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Sofía. La familia del marido (1)
Fecha: 27/10/2026, Categorías: Incesto Autor: Uncupagua, Fuente: TodoRelatos
... clavadas en sus tetas, o bien cuando sabía que le estarían mirando el culo por esos bikinis que cada verano iban haciéndose más pequeños regalando, así, mejores vistas a su querida familia política, calentaban a Sofía sobremanera y la hacía disfrutar, y esperar, esas reuniones familiares como un juego morboso, más que como una pesada carga. En todo este juego, el marido también participaba animándola cuando podía a ser aún más atrevida, sintiéndose orgulloso de ver que era la envidia de toda su familia. De hecho era él mismo el que la desafiaba y animaba a no ponerse sujetador y ver así a sus hermanos y a su propio padre mirando las tetas de su mujer. A veces incluso le llegaba a decir: La verdad es que esos juegos no eran nuevos para ellos, ya que fantaseaban a menudo con situaciones morbosas desde hacía ya bastante tiempo. Sofia complacía al marido siguiéndole el juego en todas las morbosas “pruebas” y fantasías que el marido le proponía, mientras que ella misma las disfrutaba puesto que le excitaba verse en esas situaciones tan morbosas siendo siempre el centro de los juegos. Así había sido desde hacía mucho tiempo ya y cada vez iban aumentando la intensidad de esos juegos. Sofia tenía mucha confianza con sus cuñados después de tantos años formando parte de la familia, después de tantas celebraciones, tantos almuerzos, tantas reuniones, tantos baños en la piscina…tantas barbacoas. De hecho, la confianza era tanta que no era extraño que en esos juegos de ...
... piscina, ella sabía que casi toda su familia se había excedido en lo que eran los contactos normales de unos juegos acuáticos para llegar a ser tocamientos abusivos. Excedido según la moral de la mayoría de las personas, pero que no se ajustaba para nada a la de Sofia, que disfrutaba de esos excesos que sus cuñados y sobrinos “cometían” sobre ella. Porque justo es que esos tocamientos abusivos eran el tipo de morbo que a Sofía le atraían de esos juegos. No era extraño para ella sentir manoseos en sus nalgas o sentir claramente unos rabos turgentes entre sus nalgas en los juegos donde había equipos y había que atrapar una pelota, tirar al otro equipo de la colchoneta o cualquier otro juego que idearan los sobrinos, pero en los que también participaban a menudo los cuñados. De hecho, parecía que toda la familia había ido subiendo el listón de esos roces porque Sofía no recordaba cuando fue la primera vez que tomó conciencia de alguna mano posada en algún sitio inapropiada durante más tiempo de lo accidental. Con el paso del tiempo se había acostumbrado - por decirlo de una manera sutil - a esa habitual pelea de manos luchando por acceder a sus tetas, a su culo y a veces, a sitios aún mas privados. A veces incluso llegaban a sentir dedos por el lateral de su braga y podía sentir claramente algún dedo bajo el bikini. Cuando eso sucedía, Sofía se quedaba muy quieta y casi como en trance dejando a quien fuera que disfrutara del premio conseguido por su atrevimiento sin querer ...