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Las Putas en la casa de un Tío y su Sobrino
Fecha: 27/10/2026, Categorías: Hetero Infidelidad Voyerismo Autor: Yorg77, Fuente: SexoSinTabues30
... la cama y puse sus delicadas piernas en mis hombros…. Abriendo ligeramente su rajita, dejaba ver la pureza de una mujer que solamente había estado conmigo. Con mi áspera lengua empecé a jugar con su clitoris, esto hacia que ella se quejara y gimiera como una perra. Y luego con toda mi boca engulli ese hermoso coño que con cada lamida se iba poniendo más rojo. Mi bigote se perdía entre sus piernas, mientra que con mi lengua probaba los jugos qué salían de su vagina. Lo quieres todo mi vida? — pregunté — Metemelo Todo! — respondió ella. Fernanda tenía unas piernas cortas, pero sus muslos eran gruesos y en ellos iba yo dejando un camino de chupetones. Agarré mi verga con mi mano derecha, mientras que con la mano izquierda escupía y lubricaba su vagina. Ahí va mi reina! — exclamé, mientras la cabeza roja de mi verga entraba en la estrecha vagina de Fernanda, mi novia. Herí, mi amor, ay! — suspiraba ella en mi oido mientras que poco a poco le metí cada centímetro de mi miembro. Me la cogí por más de 20 minutos, hicimos el amor con un abandono que hacía tiempo no experimentábamos, liberando toda la tensión acumulada. Estabamos completamente sudados los dos en la cama, mientras que solté toda la leche acumulada dentro de ella… Nos dimos un beso y nos quedamos tirados y yo sin scar mi verga de su vagina. Dormimos así toda la noche. Al día siguiente, decidí hablar con Erick. Era sábado y no tenía que ir al taller. Le propuse ir a desayunar fuera, un pequeño ...
... lujo que nos permitíamos ocasionalmente. Para mi sorpresa, aceptó y luego de una larga charla, hicimos las paces. — La calma duró poco. Una semana después, decidí sorprender a Fernanda. Erick había dicho que dormiría en casa de un amigo después de un partido, así que invité a Fernanda a quedarse. Por primera vez en meses, tendríamos la casa para nosotros solos. La noche comenzó perfectamente. Cociné para ella, vimos una película en el pequeño televisor de la sala, y cuando las caricias se volvieron más intensas, nos trasladamos a la habitación. Sin la preocupación de tener que guardar silencio o de ser interrumpidos, nos entregamos el uno al otro con completo abandono. Estábamos en pleno acto cogiendo como animales, cuando escuchamos la puerta principal abrirse. Antes de que pudiéramos reaccionar, la cortina de la habitación se corrió bruscamente. «¡Tío, perdí las llaves y tuve que…!» Erick se quedó paralizado, con los ojos como platos ante la escena que tenía frente a él. Estábamos en la pose del Misionero, y yo tenia toda la verga dentro del culo de Fernanda, habíamos pasado toda la tarde follando y yo metiendo mi miembro en cada hueco de ella. Fernanda gritó, cubriéndose con las sábanas. Yo salté de la cama, agarrando una almohada para cubrirme. «¡Erick! ¡Se supone que estarías en casa de tu amigo!» exclamé, sintiendo cómo el calor subía a mi rostro. «El partido se suspendió por la lluvia,» murmuró, apartando la mirada. «Lo siento.» Cerró la ...