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Lucía tenía un buen rabo entre las piernas
Fecha: 28/10/2026, Categorías: Transexuales Autor: AnaTrasera, Fuente: TodoRelatos
... pelo. Me corrí rápido. No pude evitarlo. Ella tragó sin dejar de mirarme. —Joder… —jadeé—. Eres una diosa. Lucía se subió de nuevo, y esta vez fue ella quien se quitó el top. Tenía tetas pequeñas, firmes, con los pezones duros de excitación. Me incliné para chuparlos, succionando con ganas mientras ella se frotaba contra mí. Su polla rozaba mi abdomen, dura como una barra de hierro. Tuve un momento de duda. Pero mis manos ya estaban recorriendo su espalda, bajando por sus nalgas. Me sorprendió lo mucho que me gustaba su cuerpo, más allá de etiquetas. Lucía me cogió la mano y lentamente la llevó hasta su polla. —Tócala —me pidió—. No pasa nada. Lo hice. Con cuidado al principio. Luego con más decisión. Su respiración se aceleró. Se mordió el labio, con los ojos cerrados. Le gustaba. Y a mí también. Verla así me ponía aún más. La tumbé en el sofá. Me coloqué entre sus piernas y bajé, lamiéndole el cuello, los pechos, el vientre… hasta que mi lengua llegó a su polla. Me detuve. Era mi primera vez con una, y ella lo sabía. Pero me lancé. Le di un beso en la punta, luego la lamí, hasta meterla poco a poco en mi boca. Lucía jadeó, hundiendo los dedos en mi pelo. —Así… joder… no pares… La chupé como ella me había chupado a mí. Al principio torpe, luego más confiado. Quería hacerla disfrutar. Quería verla derretirse por mí. —Voy a correrme… —avisó—. ¿Puedo? Asentí. Y segundos después, sentí su leche caliente llenándome la boca. Me sorprendí ...
... a mí mismo, pero no me aparté. Tragué sin pensarlo. Me miró con sorpresa. —¿De verdad hiciste eso? —No lo pensé. Me salió solo por la excitación. Se rió. Y me besó, largo, profundo. —Parece que, te está empezando a gustar mi verga.—dijo entre risas— —Puede ser… —contesté, sonrojado. Nos fuimos a la cama. Esta vez más despacio. La abracé. Sentí su cuerpo contra el mío, su polla semidura entre nosotros, rozándose con la mía y no me molestó. Al contrario. Había algo excitante en esa mezcla de feminidad y deseo. Lucía me susurró al oído: —Me he quedado con ganas de más, quiero que me folles. La miré, con el corazón latiéndome en las sienes. —Mejor empieza tú conmigo. Fóllame tú primero. —¿Estás seguro? —Llevo pensando en eso desde que agarré tu polla por primera vez. Quiero sentirla dentro de mí. Has activado un deseo sexual que tenía oculto y muero de ganas de probar el sexo anal. Me pidió que le colocase el condón. Lo hice lentamente acariciando su verga que, cada vez me gustaba más. Yo me puse a cuatro patas, ofreciéndole mi culo. Estaba totalmente excitado. Ella se arrodilló detrás, puso un poco de lubricante en sus dedos y empezó a prepararme, con cuidado. Yo gemía bajito, moviendo el culo, pidiéndole más. —Fóllame ya… —suplicé, en un momento de excitación. Alineó la punta de su verga con mi entrada y empujó despacio. Noté cómo se me abría, cómo la recibía. Entró centímetro a centímetro, hasta hundirse del todo. Lucía gemía. Yo ...