1. Secuestrada en Alta Mar- Cap 7


    Fecha: 29/10/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: maria sol, Fuente: TodoRelatos

    ... madera gruesa para prevenir accidentes involuntarios, mientras otra aplicaba alcohol en la zona de marcaje, y con ello toda piel se erizaba por el frio liquido.
    
    El aire se impregnó del olor a hierro candente.
    
    Su Amo, mientras sostiene el hierro incandescente que la marcaría como su animal, sentía un poder embriagador, mientras miraba la brasas.
    
    Y entonces sucedió... sin poder evitarlo, al igual que cualquier animal del campo, sintió el contacto brutal y ardiente, que se calo profundo en su piel, en la parte alta del muslo izquierdo.
    
    El dolor fue agudo, intenso y brutal, su cuerpo reacciono con una fuerza bestial al abrazador calor... el olor a piel quemada ingreso por sus fosas nasales totalmente abiertas, y sin embargo, se mezcló con una oleada de placer tan intensa que sus labios se abrieron en un gemido grave, gutural, casi animal. Luego nuevamente se desvaneció sintiendo antes la orina caer entre sus muslos sin poder evitarlo.
    
    Su nuevo Amo retiró el hierro incandescente luego de unos segundos de su piel, inspeccionó la marca humeante, y asintió satisfecho.
    
    Al despertarla, el ardor estaba en su muslo, en su vientre, en sus pechos, en cada célula que ahora sabía que ya no le pertenecían más. Estaba marcada finalmente...
    
    Las esclavas aplicaron un ungüento aromático, y luego colocaron un nuevo collar de oro con anillo de plata engarzado al collar, símbolo visible de su nueva condición.
    
    Finalmente, el Amo la tomó por el cabello, la obligó a ...
    ... mirarlo, y pronunció la frase que cerraba el rito: —Ahora eres una completa y verdadera Kajira de mi propiedad, eres bienvenida.
    
    La multitud rompió en vítores y brindis.
    
    El Sultán, complacido, ordenó que comenzara la celebración, mientras Eyla era liberada y asistida por un séquito de esclava dirigido por la sultana y asistida por su ex Ama, quien con esmero se preocupaba de ella.
    
    Fue acostada en una camilla para permitirle recuperarse, en donde le dieron agua y frutas y masajes.
    
    Al levantarse de la misma, sintió por primera vez el peso del nuevo collar y el calor persistente de la marca.
    
    El dolor no disminuía, una kajira no puede recibir anestésicos ni calmantes según aprendió de su ex Ama. A pesar de ellos su interior se mezclaba el orgullo con la sumisión, junto con una necesidad urgente de servir.
    
    Más que nunca, deseaba entregarse esa misma noche a su nuevo Amo... no por obligación, sino porque su cuerpo marcado lo reclamaba, de no hacerlo ella sería vendida de inmediato con toda la humillación que esto conlleva, es la única verdad que le daba sentido a este dolor.
    
    El banquete se extendió hasta que el sol se sumergió en el horizonte y el mar comenzó a encenderse con reflejos de luna.
    
    El Sultán de los Mares se había convertido en un templo flotante de música, risas y especias derramadas en el aire.
    
    Entre los presentes corrían cántaros de vino/paga, copas de hidromiel y bandejas cargadas de frutas exóticas.
    
    Pero Eyla no estaba para allí para el ...
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