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Sometida por mi criada (II)
Fecha: 29/10/2026, Categorías: No Consentido Autor: biembre58, Fuente: CuentoRelatos
... cosas guarras – le pedí – me pongo muy cachonda. – Te voy a follar como nadie te ha follado… gorda – me dijo mientras me besaba y me mordía los hombros. – No me llames gorda – le aullé enfurecida. – Te voy a dejar bien follada – me grito Diwa – Tú marido no sabía hacer lo que le voy a hacer a la gorda de su mujer. Diwa me empello a la habitación y me empujo encima de la cama. – ¿Qué me vas a hacer? – le pregunte aunque ya sabía la respuesta. – Te voy a violar – me susurró mientras se subía encima de mí – y te voy a hacer mi putita. Yo me quite la camiseta mientras Diwa me quitaba el pantalón y me quede desnuda, se llevo mis piernas a sus hombros y empezó a chuparme los dedos de los pies, nunca me lo habían hecho y me puse muy cachonda y miraba como Diwa se metía los dedos dentro de su boca y los chupaba y los besaba, su lengua se metía entre los dedos y le dedicaba un chupeteo especial al dedo gordo. – Te huelen los pies – me dijo – eres un poco marrana. Yo la mire avergonzada ella lo notó y me beso en los labios y me dio su lengua. – Me gusta que seas una marrana – me susurraba – me pone cachonda saber que te puedo follar toda la noche… ¿Vas a dejarme que te folle? Yo estaba muy cachonda y le hice un gesto con la cabeza y ella me abrió las piernas y me paso los dedos por el coño y yo me retorcí al notarlo. – A ver como tienes el coñito – me murmullo – ayer te lo toque pero no te lo vi – sus dedos me abrieron los labios y mi coño quedo ...
... delante de su cara – lo que me imaginaba, tienes un coñito de casada mal follada. Diwa me paso la lengua por la raja y me dio dos lametones, yo me estremecí encima de la cama y ella empezó a pasarme su suave y diminuta lengua por el coño. – Que coñito más apetitoso que tienes gorda – me susurró – tienes un sabor amargo porque no te han follado bien follada. La lengua de Diwa recorría mi coño y me lo penetraba hasta donde no pensaba que pudiese llegar su lengua, sus deditos me apretaban el clítoris y hacía como que lo mordía y yo me volvía loca, mis manos se agarraban a las sabanas. – Ay… Ay… cómo me pones – le dije tartamudeando, mientras mis pies temblaban cada vez que su lengua me martirizaba el clítoris… aaayyy… aaayyy. – Mírame como te como el coñito gorda – me ordeno – voy a hacer que te corras… puta Yo levante la cabeza y vi la cara de satisfacción de Diwa que tenía la barbilla y los labios impregnada de mis jugos y un cosquilleo me invadió y mi clítoris parecía que iba a estallar y me vino un orgasmo salvaje, quise reprimirme pero saber que estábamos solas me hizo lanzar un grito satisfacción y note como de mi coño salían flujos que empapaban las sabanas, Diwa lamió los flujos y se vino a darme la lengua y besarme. – Mira como sabe tu coñito cuando te corres puta – me susurraba – que bien te sabe el coño marrana. Yo lamí la barbilla de Diwa, mis flujos me sabían muy ricos y estaba ya otra vez cachonda, nadie ni siquiera mi marido me había dicho ...