1. Sometida por mi criada (II)


    Fecha: 29/10/2026, Categorías: No Consentido Autor: biembre58, Fuente: CuentoRelatos

    ... nunca que bien sabía mi coño, Ella sabía cómo excitarme tanto hablando cómo actuando.
    
    Diwa me paso su pierna por debajo de la mía y se pego a mi cara besándome, pero a medida que se acercaba mis muslos se pegaron a los suyos y nuestros pelos se rozaron y los coños entraron en contacto y note como el coñito de ella también estaba mojado, yo era inexperta en las posturas lésbicas e incluso con las no lésbicas, las relaciones con mi marido me habían sumido en una ignorancia sexual.
    
    – Vas a gozar cómo nunca lo has hecho gorda – me dijo ella mientras me besaba y una mano me agarró por la nuca y la otra por la pierna y empezó a moverse y nuestros coños se restregaban uno al otro yo empecé a moverme también mientras ella me hacía un gesto con la cabeza de conformidad y me lanzo una mirada placentera, yo empecé a gemir y mi coño se mojaba por momentos y mis manos se agarraron a ella y cada vez estábamos con los coños mas pegados restregándonos yo empecé a sentir un placer indescriptible hasta el momento y vi como la cara de Diwa se desdibujaba por momentos y lanzó un grito sordo y se corrió, su cara me dio una expresión tan linda, que yo me corrí mientras la miraba.
    
    Nos quedamos un buen rato estiradas en la cama, yo pensaba que ya habíamos acabado, con mi marido difícilmente me corría dos veces. Pero Diwa me abrió las piernas y me metió sus dedos en el coño y empezó a meterlos y sacarlos.
    
    Yo estaba excitada otra vez y mi coño se puso en modo fóllame, rápidamente, los ...
    ... dedos de Diwa entraban y salían de mi coño con gran fluidez.
    
    – mírame guarra mientras te follo – me dijo ella – quiero ver la cara de puta que pones.
    
    – ¿Té gusta follarme? – le pregunte
    
    – El primer día que te vi ya quise follarte – me respondió ella – te vi tan mama mojigata, tan ingenua, que no podría soportar que alguien te follase antes que yo.
    
    Yo no podía soportar tanto placer, los dedos de ella se metían en lo más profundo de mi coño, cuando los sacaba los abría y los giraba y eso me provocaba un placer que no podía explicar, mis piernas flaqueaban y tan solo quería que no parase de follarme y me penetrara aún más hondo y me arrancase el orgasmo.
    
    – Vas a suplicarme que te folle marrana – me decía y me ponía aún mas cachonda – veo la cara de puta que tienes…te voy a follar toda la noche gorda.
    
    – ohgggg… ohggg – me corrí chillando como una loca y mis gritos inundaron toda la casa, me derrumbe y mi coño soltó otra gran cantidad de fluidos que volvieron a empapar la ya mojadas sabanas, mi cuerpo convulsionaba inexplicablemente, nunca me había corrido así.
    
    Los pies diminutos de Diwa quedaron delante de mi cara y ella los llevo a mi boca mientras me sonreía, sabía lo que quería y le agarre los pies con las manos y me los lleve a la boca y los chupé y los bese, me gusto como olían su sabor y cómo ella disfrutaba de qué lo hiciera.
    
    – Déjame comerte el coño – le suplique – quiero saber cómo te huele y que sabor tiene
    
    Diwa me acaricio la cara y se puso en un ...