1. Un viaje en auto


    Fecha: 01/11/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Sarah Dafne, Fuente: CuentoRelatos

    Relato nuevo mis amores. No se olviden de dejar su comentario y su like. Besos.
    
    No todas las ideas cachondas vienen solamente de mí. Un día, mi esposo y yo estábamos cenando mientras veíamos una película; cuando de pronto y sin que yo me lo esperara, algo que casi hace que me parta de risa, se da la vuelta y me dice:
    
    —¿Sabes de qué tengo ganas? —inocentemente pensé que me hablaría de comida, pero no fue eso lo que me dijo— Quiero que, mientras yo vaya manejando por alguna carretera, tú y Becky se vayan follando en el asiento trasero.
    
    Me quedé mirándolo, y si al principio pensaba reírme, lo cierto es que me comencé a mojar. Solo de imaginarlo mi cuerpo se estremeció y los pezones se me pusieron duros.
    
    —¿Y tú qué harías? —le pregunté.
    
    —Manejar.
    
    —¿Y ya?
    
    —Esa es mi fantasía, Sarah; escucharlas gemir mientras ustedes follan y se besan. Lo que decidan hacer y cómo hacerlo será asunto suyo.
    
    Por supuesto le dije que sí a todo, y al día siguiente le marqué a Becky para agendar cita para el fin de semana. Brinqué de felicidad cuando ella me dijo que aceptaba. Y es que por eso la adoro, porque no importa que la idea pueda sonar bastante descabellada o pervertida, ella siempre me dirá que sí, si se trata de sexo.
    
    Para no hacer la historia más larga, el fin de semana se llegó y después de que Keev y yo hiciéramos nuestras maletas, y una maleta más pequeña en la que guardamos varios consoladores, dildos y dilatadores, nos dirigimos a casa de Becky. La idea era ...
    ... pasar por ella y después Keev manejaría por una carretera llena de montes y árboles hasta la ciudad continua. Planeábamos quedarnos en un hotel una vez llegados a nuestro destino, pasar la noche allí, tener un delicioso trio y después, el domingo en la tarde, regresar a casa.
    
    Cuando Keev se estacionó frente al departamento de Becky y ella apareció, el coño se me comenzó a mojar. Ella llevaba puesta una faldita extremadamente cortita, tanto que si se llegaba a dar la vuelta, se le vería su rico y redondo culo. Cubriendo sus senos no llevaba más que un top sin tirantes en color blanco, su cabello suelto y una maleta que mi esposo le ayudó a subir al maletero.
    
    —¿Listos para el viaje? —Becky se acomodó en el asiento trasero.
    
    —Listos —respondí. Yo llevaba un vestido elástico cortito de color gris, no llevaba sostén por lo que mis pezones se marcaban en la tela. Me encantó cuando entramos a una tienda de autoservicio y el chico que atendía no dejó de mirarme las tetas.
    
    Regresando al asunto del viaje, hablamos durante un rato y apenas el auto salió completamente de la ciudad, Keev se detuvo para que yo pudiera pasarme al asiento trasero en donde Becky me recibió con un beso en la boca.
    
    —¿Esta es tu fantasía? —abrazadas la una a la otra, ella con sus dos manos sobre mis nalgas y yo con las mías sobre sus hombros, le sonreímos a Keev a través del espejo retrovisor.
    
    —Sorpréndanme —nos devolvió la sonrisa.
    
    Después de cerrar los vidrios de las ventanillas, comenzamos a ...
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