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Aprendiendo a ser Sonia (parte II)
Fecha: 01/11/2026, Categorías: Transexuales Autor: soniasev, Fuente: TodoRelatos
... relaciones se transformó en una "versión adulta". De forma que aprendíamos a satisfacer a nuestros futuros maridos en la cama. Aprendíamos técnicas, posturas, lenguaje corporal, juegos, ... para que el sexo dentro del matrimonio fuese siempre satisfactorio. Sobre todo, buscando la satisfacción del marido y evitar que este buscase tentaciones fuera del hogar por no sentirse atendido. Las técnicas aprendidas durante la etapa de señoritas para atraer al chico que nos gustaba se transformaban en técnicas para saber observar y saber ver en qué momento nuestro marido necesitaba que su esposa le diese placer. También, para que aquellos días en los que nuestro cuerpo o nuestra cabeza no estuviesen en su mejor momento para mantener relaciones, hacer que estas fuese igualmente placenteras si nuestro marido las necesitaba. Todas, en esta etapa de señoras, ya nos comportábamos como mujeres al 100%. Casi no quedaba atisbo de los chicos llenos de testosterona que ingresaron en el centro años atrás. Cuando pasábamos consulta con nuestra psicóloga y nos mostraba vídeos o fotografías de nuestro "yo" anterior no nos podíamos creer que un día hubiésemos podido ser así. Para poner en práctica todo lo aprendido, el centro contaba con una pequeña urbanización de casas junto a él. Estas casas se usaban para hacer "prácticas de matrimonio y familia". Así, cuando ya nos encontrábamos en la etapa de señoras se nos asignaban "maridos en prácticas", de forma que una semana al mes debíamos ...
... convivir con nuestro marido en prácticas en una de dichas casas. Estos maridos eran voluntarios y escogidos por la dirección del centro en función de nuestras necesidades y buscando siempre que fuéramos capaces, con ellos, de desarrollar lo aprendido. Cada semana se nos asignaba un marido diferente, de forma que aprendiéramos a convivir con diferentes hombres y aprendiéramos a adaptarnos a cada tipo de personalidad. En mi caso, mi primer marido en prácticas era un hombre muy dominante. Tuve que aprender a ser muy sumisa con él y a saber tener mucha mano izquierda para que me ayudara con las labores de la casa. Durante el sexo era aún más dominante. Me obligaba a estar completamente callada y a no mostrar, bajo ningún concepto, ningún gesto de placer. No me permitía gemir, ni gritar ni decirle cosas bonitas al oido. Ni siquiera, acariciarle. Quería tener el 100% del control. De aquello aprendí a usar mi expresión corporal, sin mostrar ningún gesto de placer, para transmitir todo aquello que sentía cuando mi marido me estaba haciendo el amor. Tuve otros maridos muy diferentes. Por ejemplo, otro marido que era muy tímido y con el que aprendí a ser más activa en el sexo y a saber excitarle para que me hiciera el amor. Otro de mis maridos en práctica era muy activo y quería mantener relaciones sexuales varias veces al día. Con él aprendí a ser atenta y a saber satisfacerle aunque a mí no me apeteciera. Así, una multitud de maridos y todos muy diferentes entre ...