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Infidelidad III: Secuelas y daño colateral (3.2)
Fecha: 02/11/2026, Categorías: Hetero Infidelidad Intercambios Autor: RelatistaDan, Fuente: SexoSinTabues30
... otras partes de mi cuerpo repitiendo “calma, calma, tranquilo, hay tiempo, reeeespira, reeeespira, tranquilo, así, prolonguemos esto”. Algunos “sustos” después decidió dar por terminada la sesión oral, dejó mi pene empapado de saliva, goteando preseminal, rojo por la presión sanguínea, creo que muchos hombres se habrían desesperado, pero yo no, vine a experimentar, a probar, a dejarme hacer y ser guiado, al menos hasta que sea mi turno de mostrar, el cuál llegó con una invitación. EaEx: Aaah *exclamación de sorpresa con una sonrisa* mira cómo estás, duro, caliente, enooorme, creo que hasta aquí con el oral, debo decir tienes muy buen aguante y autocontrol. Eo: Gracias… Eso fue… Hermoso… EaEx: *muuuuuuuac, beso en la base, entre falo y testículos* Alguna vez te voy a complacer con mi boca hasta que termines… Te prometo que me voy a tomar todo *guiño sonriente* Eo: Esperare paciente el día… EaEx: Ahora, por qué no me muestras lo que puedes hacer con tu boca y manos… Te prometo que no hay sloppy seconds *risa pícara*. La ayudé a levantarse, tanto tiempo de rodillas le pasó factura con su peso. Antes de tirarla a la cama la tome por su rostro para besarnos apasionadamente como agradecimiento. Por un momento pensé en mi esposa lo mucho que le dolería verme besando a otra y eso me llevó a pensar que nunca mencionó no haber besado a esos hombres. No era la primera vez que sentía el sabor de mi pene, he besado a mi esposa después de un oral cientos de veces, y sin ...
... embargo, no es el mismo sabor, si lo piensas es obvio, el sabor del aliento de mi esposa no es el mismo de EaEx. Disfruto besar a esta hembra con pasión, juega con su lengua en mi interior frotando todo. De nuevo las manos no se pueden quedar quietas, esas malditas manos capaces de hacer a un hombre flotar. Dispuesto a no dejarme vencer devolví el favor recorriendo sus carnes, no solo sus glúteos, algo que cualquier hombre haría, me enfoqué en tocar su espalda, cuello, hombros, piernas. Mi esposa se derrite con mis manos, ella no, es decir, estoy seguro que le gusta, tanto como a mi, pero no se trata de eso que mi esposa siente, me pregunto si su esposo se vuelve loco con sus manos como mi esposa con las mías. Al terminar el beso bromeamos con sentir el sabor de mi pene ahora si directo de la botella y no de los labios de su esposo, reímos como adolescentes acalorados con la ocurrencia cerrando ella el momento con *Sabe muuuucho mejor directo*. Ayudé con el peso de su carne usando mis brazos para acostarla en la misma posición que tenía yo hace un momento. Antes de ir a devolver el favor en su genitalia me detuve para besarla montada sobre ella como si nos amaramos. El beso era profundo y muy rico pero carece de esencia, es puro placer físico, profundo y con una innegable conexión y química, pero definitivamente no hay amor o ninguna posibilidad de que evolucione a algo más que no sea un cariño profundo. En mi camino cuesta abajo me detuve en los senos, más que ...