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Iniciando a nuestros hijos mellizos (13)
Fecha: 02/11/2026, Categorías: Incesto Autor: Enrique1975, Fuente: CuentoRelatos
... buenas noches a su mama, mi esposa enseguida se metió al baño, al mismo tiempo me dio un beso en la mejilla y antes de salir me pregunto “¿me puedo quedar un momento mientras sale mama de ducharse?”, asentí desconcertado y mi hija regreso a la cama y tomo de nuevo su posición. Al quedarnos solos fue inevitable mirar directamente la pose relajada y desinhibida de mi hija, el tono de musculo de sus piernas es demasiado atrayente para cualquiera y yo no sería la excepción. En el breve e incómodo silencio que envolvió la habitación, no pude evitar sentir una tensión creciente entre nosotros, mis ojos se fijaron nuevamente en las torneadas piernas de Sandy, el delicado encaje de su lencería. Me miró con una sonrisa cómplice, como si fuera plenamente consciente del efecto que tenía en mí, tragué saliva, tratando de mantener una apariencia de normalidad, pero el encanto era innegable. Sin saber qué decir o hacer, me senté en el borde de la cama y rosé sin intención la tersa y firme pierna de mi hija con la mano. Ella no se apartó, sino que dejó escapar un suave suspiro, sus ojos se cerraron bruscamente. El momento flotaba en el aire, cargado de anticipación y deseos no expresados. “Papa que te comento el bobo de Enrique?” Dijo de pronto rompiendo el hechizo “No mucho, pero está bien, hija no te preocupes, simplemente para él fue un shock, se acostumbrará ” Respondí Sandy me miró con una sonrisa maliciosa moviendo su pierna y rozando mi mano, sus ojos brillaban ...
... con curiosidad y una pizca de picardía. “fue muy divertido” Agregó. De repente, la ducha se detuvo, el sonido de Myriam cerrando el grifo. El hechizo se rompió y ambos saltamos un poco, dándonos cuenta de la situación en la que nos habíamos permitido caer. Los ojos de Sandy buscaron los míos, una pregunta silenciosa flotando en el aire. Myriam salió del baño, con el pelo envuelto en una toalla y otra toalla apenas ocultando su figura, levanto una ceja al ver a Sandy todavía descansando en la cama junto a mí, sus mejillas se enrojecen y sonríe ligeramente. “Sandy, cariño, ¿no te dije que te vistieras?”, pregunto con voz ligera y juguetona. Sandy se ríe, se recuesta en la cama y se estira, dándome una vista completa de sus curvas. Se levanta y se pavonea hacia su madre, “Mamá, te estaba esperando”, ronronea. Myriam ríe nerviosa y se aleja de mi hija acercándose al armario para elegir un atuendo para dormir. “Me puedo quedar un momento con ustedes?” Me gustaría saber cómo se sienten por la reunión de mañana con sus amigos y… su hijo” Myriam y yo compartimos una mirada cómplice, se sienta en la cama junto a mi e inicia su ritual de cremas en las piernas, mi hija se queda de pie al centro de la habitación semi desnuda con su mini vestido en la mano esperando nuestra respuesta, al parecer no tenía ninguna intención de vestirse o retirarse a su habitación. “La emoción y excitación previa a cada reunión hija” Respondí “Entiendo que será más que diferente, habrá un ...