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Empleada dominada por un cliente
Fecha: 02/11/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: elzorro, Fuente: CuentoRelatos
... hipnotizada, sin apartar la vista del paquete, obedeció. Luego, siguiendo instrucciones, tiró de los “gayumbos” dejando a la vista un pene joven, de gran tamaño, a media erección. -Mírame y comienza a chupar. La empleada tocó la punta del pene con la punta de su lengua y levantó los ojos mirando la cara del joven. Después, sujetando el falo con su mano derecha, le dio tres lametones y lo introdujo en su boca. Jorge gimió y sus piernas temblaron al tiempo que contraía los glúteos. La felación dio paso a una chupada de huevos. Un rato después, el cliente se vio sorprendido por su propia eyaculación. Parte del semen salió disparado y cayó en la mejilla de la mujer madura. -Levántate y prepárate para ser castigada. Jorge apoyó la mano en la cara de Marta pringándose con su propio semen. Enfadado, la dio una sonora bofetada. -Eres una guarra, tienes que limpiarte. Un nuevo tortazo, esta vez de revés, en la otra mejilla. -Por favor… -dijo la victima -Vamos, demuéstrame que quieres colaborar, quítate la camisa. El sujetador también. El hombre sobó y pellizcó los pechos desnudos de Marta durante un buen rato. Luego, quitándose calzoncillos y pantalones del todo para evitar enredarse, quedó solo en camisa y calcetines. -A cuatro patas, gatea hasta aquí, eso es. Bajo mis piernas. La empleada obedeció pasando bajo las piernas de Jorge. Este se agachó y sacó el cinturón de los pantalones que yacían en el suelo, “pinzó” el tronco de la ...
... muchacha con las piernas y agachándose le levantó la falda y le bajó las bragas exponiendo su culete. Dobló el cinturón cogiéndolo con su mano derecha. -¿Lista? Marta susurró un “sí” y recibió el primer latigazo. Con cada nuevo azote sus nalgas cogían color y calor. A mitad de castigo aquello empezaba a escocer en serio. Al terminar, por su rostro caía una lágrima. Jorge la abrazó y luego, mientras le acariciaba el culo, metió el dedo corazón en la vagina y comenzó a hurgar, moviéndolo a gran velocidad. Marta arqueó la espalda, se llevó la mano al sexo por delante y tras varias convulsiones, temblando, alcanzó el orgasmo. Más tarde él la besó en la boca y ella respondió al beso con pasión. -Creo que es suficiente. -dijo Jorge. Marta le miró y sin pensarlo le hizo una petición. -fóllame Y sin esperar respuesta abrió el cajón de un compañero, sacó un preservativo y rasgando el sobre, ayudó a ponérselo a su amo. Sensualmente, tras darle un nuevo beso en la boca metiendo toda la lengua, se dio la vuelta y se arrodilló sobre una de las sillas de oficina sacando trasero. Jorge se acercó, separó las nalgas de la mujer y la penetró empujando con decisión. Marta gritó mientras el pene la inundaba de placer. Una hora después de quedarse a solas, ya vestidos y aseados, cliente y empleada salieron de la oficina. Él tomó un taxi, satisfecho con la acción disciplinaria. Ella se dirigió a casa a pie. Al doblar la esquina se frotó las ...