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El jubilado me sorprendió (2)
Fecha: 02/11/2026, Categorías: Gays Autor: Marccc, Fuente: CuentoRelatos
... moverlo. Lo tiene todo metido dentro y repetidamente hace fuerza con el cómo para meterlo más todavía. No sé que toca en mi interior que todavía consigue arrancar de mi más placer. Cómo ya he perdido todo tipo de vergüenza y pudor, instintivamente, cuando los temblores, los movimientos descontrolados de mi cuerpo y la debilidad de mis piernas me lo permiten; voy separando mis piernas (supongo que para dar más espacio a su manos para que introduzca más su dedo dentro de mí). Cómo en el resto de ocasiones, él se percata de mis intenciones. Es entonces cuando supongo que él decide, con todo merecimiento y justicia, apuntarse a la fiesta. Saca el dedo de mi culito (dejándome con una sensación de vacío y añoranza instantánea). Me abraza con fuerza y me levanta. De forma instintiva paso mis piernas por detrás de él abrazándolo. Me lleva con mucho ímpetu, fuerza y decisión a unos metros dónde nos encontramos. Yo no sé que quiere hacer y a dónde me lleva (continúo abrazado a él cómo un Koala con mi cara escondida en su cuello). Me siento de nuevo como un niño o cómo una señorita indefensa. Recorrido esos pocos metros noto que afloja su abrazo. Yo dejo de abrazarlo con mis piernas y bajándolas vuelvo a apoyarlas en el suelo. Deja de abrazarme y lleva sus manos a mis brazos (que están enroscados a su cuello). Noto que quiere liberarse de mi abrazo. Yo me desperezo (estaba tan a gusto abrazado a él sintiendo su olor). Me separo poco a poco de él, siguiendo sus indicaciones ...
... (no sé con qué intención). Lo primero que noto cuando dejo de abrazarlo es que mis piernas tiemblan y a duras penas sujetan mi peso. Lo segundo que noto es una profunda fotofobia: he estado todo el rato con los ojos cerrados. Supongo que ha sentido un acto reflejo llevado por el insoportable placer estaba sintiendo. Estábamos recién separando nuestros cuerpos y yo ya encontraba a faltar el sentirme abrazado a él. Yo empezaba poco a poco a “despertarme” y recuperar la visión. Lo vi a él de nuevo oteando los alrededores. Supongo que no vio nada porque, ni corto ni perezoso se bajó y sacó sus pantalones. Durante el inicio de la bajada de sus pantalones, su polla salto como un resorte. Me quedé muy sorprendido. Su tamaño era notable. Digo tamaño porque, sus dimensiones eran considerables a nivel de longitud cómo de grosor. No miraba al cielo, pero sí que apuntaba algo más alto que la horizontal. Dado al tamaño y al peso que debía tener aquel trozo de carne, era digno de admirar que venciera con tanto poderío las leyes de la gravedad. Resumiendo, aquel señor mayor, estaba satisfactoriamente bien dotado. Yo estaba un poco superado por las circunstancias. La excitación y el placer que había experimentado segundos atrás, me habían dejado con una más que notable debilidad física y mental. Estaba aturdido, confundido y falto de toda voluntad. Estaba totalmente en manos de ese hombre. Yo era incapaz de tomar ninguna decisión o/e iniciativa. Fui consciente y admiré con ...