1. PASION GITANA (Capítulo 03)


    Fecha: 04/11/2026, Categorías: Gays Hetero Incesto Autor: Mateo, Fuente: SexoSinTabues30

    ... cremoso. Un poco de esa esperma fue directo a su boca y otro tanto bajaba por sus labios rosados, dándole una vista preciosa y cargada de lujuria.
    
    —¡Por Dios! —resopló Jonás, con la cara viendo al techo y dando jaladas suaves a su verga.
    
    Raiza se limpió con los dedos el semen que había caído cerca de sus ojos, tomó nuestras vergas y procedió a limpiarlas con la lengua. Cada lengüetazo generaba electricidad en mi cuerpo, había quedado tan sensible que el solo viento me hacía temblar las piernas. No sabía cómo podía seguir de pie sin caer desmayado por tanto placer recibido.
    
    Jonás volteó a verme, ambos sudados y con la cara roja por toda la chamba que tuvimos que realizar. Apenas me vio lo único que hizo fue esbozar una sonrisa de complicidad, a medida que me jalaba más hacia él y me daba un abrazo de hermanos, que se sentía cálido y cómplice de maldades.
    
    —¿La pasaste bien, hermanito? —me preguntó entre quiebres de voz por el cansancio.
    
    —Estuvo de muerte —dije mientras levantaba el pulgar en señal de afirmación— Fue como en las revistas —y reí junto a él por la comparación…
    
    —¿Qué tal? ¿Te gustaron nuestras leches? —le preguntó a Raiza mientras su verga se estrellaba suavemente en sus ...
    ... labios.
    
    Raiza estaba completamente muerta de placer, tanto que solo suspiraba y balbuceaba.
    
    —Están riquísimas… las mejores leches de toda la ciudad.
    
    —Sabía que te iban a gustar. Cuando quieras te traigo de nuevo a mi hermano para que te haga mierda esa concha y ese culo.
    
    —¡Siiiii! —grité emocionado, aplaudiendo y eufórico por tal propuesta.
    
    —Enano pendejo… —dijo Jonás, revolviéndome el pelo—. Ya cámbiate que tenemos que irnos… ¡mierda, he quedado seco! —decía mientras buscaba su ropa.
    
    —Cierran al irse —dijo Raiza.
    
    Procedí a cambiarme mientras ella solo se metía al baño y prendía la ducha.
    
    —¿En serio me vas a traer de nuevo? —pregunté emocionado a mi hermano.
    
    —Pórtate bien y puede ser que me anime a traerte —me contestó.
    
    Luego, ambos salimos de la casa de Raiza, más livianos que el aire. El sueño me mataba, solo quería llegar a mi cama y caer muerto.
    
    Mientras caminábamos, pude notar la presencia de una jovencita única; bella, realmente hermosa y fuera de cualquier realidad. Ella estaba sentada en una de las bancas del parque. Bella y risueña, me quedé observándola y ella levantó la mirada que conectó con la mía. Sentí nervios y solo seguí caminando, volviéndola a mirar de reojo. 
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