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Inolvidable
Fecha: 04/11/2026, Categorías: Sexualidad, Autor: NINFAYSATIRO, Fuente: CuentoRelatos
... pierna. Subió sus manos por mi pubis pero no se quedó ahí, se siguió a mi abdomen, hasta llegar a mi senos. Por fin pude sentir sus manos en mi senos, empezó acariciando alrededor, como pesándolos. Los rodeaba con sus manos, y con la palma de la mano rozaba apenas mis pezones. Se dedicó a uno de mis senos. Suavemente lo apretó, incrementando la presión. Sus manos resbalaban por el aceite y terminaban presionando mi pezón, repitió esto en varias ocasiones. Yo ya había dejado de estar en mi cuerpo. Mi cuerpo se movía con voluntad propia. Masajeaba mis pechos, pasando de uno a otro, apretaba mis pezones. Mi mano estaba agarrando la camilla cuando sentí la dureza de su pene arriba de ella. El mantenía su ropa puesta, pero sentía su miembro caliente a través de la delgada tela de su pantalón, él se retiró al sentir el movimiento de mi mano, sin embargo, lo sujete del pantalón y lo jale hacia mí. Sin dejar de sentir sus dedos apretando mis pezones, mi mano atrapó su pene, lo apretaba, lo soltaba, todo por encima de la ropa. Él bajó las manos hacia mi pubis. Lo solté, expectante, él tomó el aceite y con lentitud puso un chorrito de aceite sobre mi pubis. Sentía el frio del aceite contrastar con lo caliente de mi piel. Sentía como se deslizaba hacia abajo, corriendo por entre mis labios y escurriendo por entre mis nalgas. Con dedos suaves, esparció el aceite por mi pubis, fue cuando agradecí por la depilación permanente. Deslizó su dedos por mis ingles, suavemente subía y ...
... bajaba de ambos lados, cada vez acercándolos más a mis labios, hasta que tomó uno de mis labios mayores entre su dedos. Sentí como lo jalaba, como deslizaba sus dedos de arriba hacia abajo y viceversa. Constantemente cambiaba de labio, mientras su mano libre se paseaba por mis senos, mi abdomen, me abrazaba por la cadera, en fin, parecía un pulpo. Mi cuerpo estaba lleno de sensaciones, no quería pensar en nada, solo en sentir. Paseaba sus dedos embarrados de aceite desde mi ano hasta mi clítoris. Cada que pasaba por mi vagina daba un pequeño círculo alrededor de la entrada y seguía de frente. Puso un poco más de aceite sobre mi clítoris y lo comenzó a jugar con sus dedos, como si se tratara de un pequeño pene, subía y bajaba por él. Esto lo hacía mientras mis caderas se retorcían y subían sin control alguno. Mis ojos permanecían cerrados, disfrutando cada toque. Mi cuerpo retorciéndose ante tal destreza en sus dedos. Sin dejar de acariciar mi cuerpo penetro mi vagina con un dedo. Fue algo suave, casi sublime. Despacio, con firmeza, la yema de su dedo hacia pequeños círculos en las paredes de mi vagina, Lentamente recorrió cada cm. posible en mi vagina antes de introducir otro dedo y repetir ahora con los dos dedos la misma operación. Nunca había sentido eso. Era un masaje a mi vagina. Uno de sus dedos se dobló dentro de mí y sentí como tocaba una zona muy sensible dentro de mí, una corriente eléctrica recorrió mi cuerpo y mi cadera se levantó hacia el cielo. Mi cuerpo ...