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Me pagaron una deuda, con una mujer (2): Sometimiento anal
Fecha: 07/11/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Cervero2012, Fuente: CuentoRelatos
... pegados la tome del cuello, no violentamente, con mi pulgar acariciaba su mejilla y la hacía levantar la cabeza para que me mirara, mientras mi otra mano seguía acariciando su cintura, veía sus hermosos ojos, su pelo castaño claro, no me contuve más, no tuve que agacharme mucho ya que es bastante alta, me posicione cerca de su boca, y di un largo lengüetazo en sus labios, tan hermosos y tentadores, para continuar con un beso posesivo, quería comérmela en ese beso. Mientras mi mano había bajado de la cintura y había hecho prisionera a una de sus nalgas apretándola, después de un par de minutos de estar comiéndonos la boca, porque si, ella también colaboraba y mucho, se notaba como una hembra necesitada. Tire de las tiras de su vestido y este cayo al piso. Tenía un conjunto de ropa interior bastante sencillo. Esteban: termina de desvestirte. Le dije mientras yo hacía lo mismo. Nos volvimos a comer la boca apasionadamente, nos separamos buscando aire. La levante como una pluma y la lleve a la cama, ella era alta, pero delgada, con unos pechos medianos muy tentadores y un culito chiquito pero respingón que me volvía loco. Ya la cama le pedí que se subiera arriba mío para hacer un 69, ella se quedó mirándome, como no entendiendo, se lo tuve que repetir y lo hizo en el acto. Sentí sobre mí, su cálido cuerpo, como se estiraba, como con sus delicadas manos tomaba mi pene, y su boca lo engullía poco a poco, llego un poco más allá de la mitad, pero empezó un trabajo muy ...
... bueno de meter y sacar, y muy placentero sobre todo. Yo como soy grande, tenía a cada costado mío, sus piernas bien abiertas, mostrándome un paisaje de lo más bello que un hombre puede ver, una rosada vulva húmeda, un poco más arriba el asterisco de su ano, todo esto a centímetros de mi cara. Empecé a degustar tal manjar con lengüetazos que iban desde su monte de Venus y terminaban en su ano, al primero ella ahogo un gemido en mi pene, pero se repuso y siguió con su tarea comiéndomelo. Seguí con mi cometido un par de veces más, para centrarme exclusivamente en sus labios, Ana intentaba concentrarse, pero su calentura estaba en un punto alto, entonces me concentré en su clítoris, jugando con mi lengua en él. Para ese momento ella no pudo seguir con la mamada, apoyo su cabeza en mi ingle y siguió estimulando mi pene con la mano. Ya era hora, tomé por asalto su clítoris chupándolo, su vagina era un manantial, no se contuvo y como pudo me pidió permiso para acabar, por supuesto que se lo di, tuvo un orgasmo esplendido, aunque me mojo toda la cara, fue realmente fuerte y me clavo sus uñas en los muslos, su vagina se contraía y escupía flujo a centímetros de mi cara, mientras yo pasaba la lengua por toda la zona para prolongar el orgasmo. Ana: perdón amo, perdóneme yo no pude contenerme- fue lo primero que me dijo ni bien se repuso un poco. Esteban: A cuatro patas puta, que te voy castigar. Ella obedeció en el acto, que hermosa vista. Sin perder el tiempo le di un golpe ...