-
Mi cuñado marroquí II (Cap I)
Fecha: 07/11/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Domadordepalabras, Fuente: TodoRelatos
... negruzco pero duro falo… A continuación, le soltó cuatro cachetadas fuertes, que hicieron rebotar el trasero de aquella mujer, el tuercas se agachó, y comenzó a lamer el trasero de aquella mujer que, sintiendo aquella lengua invasiva, acariciando el ano y sus labios vaginales, no pudo por menos que apoyar sus Brazos y sus codos sobre la mesa y dejarse hacer ante el avance de aquella lengua que, sin compasión y sin permiso, la estaba forzando a sentir placer. Al cabo de unos instantes, y sin lubricar ni nada, penetró el coño de aquella mujer… Con sus dos manos libres, desabrochó la camisa de la mujer, liberando sus preciosos y opulentos tetones, comenzó a apretar aquellos pezones duros y prominentes, y mientras la penetraba, los pellizcaba y le soltaba leves tortazos que las hacía rebotar… A continuación, tiró fuertemente de su trenza hacia atrás, obligándola a levantar su carita llena de lágrimas. Después de unos segundos, viendo como aquella mierda seca, penetraba, violentamente a esa mujer, volví a la mesa, y observaba como aquel hombre continuaba fregando los platos mientras un par de lágrimas se escapaba de su cara. Algo se cruzó en mi mente, una chispa, un brote de violencia, aquella maldad intrínseca en mi subconsciente que me hacía saltar cuando veía algo que no estaba bien… Una injusticia… Al pasar por el baño, vi que en el pasillo había un detector de incendios, cogí mi encendedor y lo apunté directamente para quemarlo. Lo primero que ...
... pensé fue, menos mal que existen este tipo de artilugios, porque ya me han servido de más de una… Cinco segundos más tarde, habían saltado todas las alarmas de aquel hospital, y los detectores de incendio comenzaron a tirar agua de la manera más violenta posible. Rápidamente volví a asomarme a la ventana, para descubrir que aquel mierda, se había acojonado y se había puesto los pantalones rápidamente, abandonando aquella cocina, y dirigiéndose a su puesto de trabajo, para ver qué ocurría. A continuación, me acerqué a la barra del bar… Aquel camarero me miró de manera sorprendida, como si de alguna manera, hubiese adivinado que podría haber sido yo el causante de aquel acto. -No sé cuál es el tejemaneje que tiene este tío con ustedes, pero yo me voy a encargar de que no vuelva a molestar a tu mujer…- Me miró con una expresión de alivio, y la muchacha, que acababa de salir de la cocina, había escuchado lo que yo le dije, y me lanzó una sonrisa de gratitud. La mirada de aquella pareja, lo dijo todo, sus miradas bien valdrían lo que estaba a punto de hacer. Me asomé al balcón del bar del hospital, cogí mi teléfono móvil, y lo puse en modo oculto, marqué el número de teléfono que me había proporcionado Lenka cuando estuvo stalkeando la cuenta de aquel mamón. -¡Dígame!- -Tu Cabroooon…- Dije, disimulando mi voz, poniéndola, mucho más ronca, y dándole un acento hispano marroquí. -¿Cómo?…- -Ya sabes quién soy… Tengo tu número de teléfono desde hace ...