1. ¡TENGO PRINCIPIOS!


    Fecha: 27/12/2025, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ¡Cómo joden a veces! Sobre todo, cuando me impiden avanzar sobre las empleadas de casa, o de cualquier otro lado en la que estén bajo mi dirección. Considero que eso es un aprovechamiento injustificado e insolente. 
    ¡Carajo! ¡Qué principio de mierda!
    Sobre todo, teniendo en cuenta que mi esposa, por alguna razón que desconozco -o no quiero conocer-, siempre contrata para trabajar en casa a mujeres que están luchando desesperadamente para que yo viole ese principio. 
    ¡Si! ¡Son como ella! Como mi esposa… Como a mí me gustan. Rellenitas y querendonas. En alguna región las llaman gordibuenas… ¡para qué! ¡Justo lo que yo quiero! Por eso mi esposa lo es: algunos kilitos de más…, justamente ubicados en las tetas y el culo… ¡Y las que contrata para el trabajo, son exactamente así! Tanto en mi casa como en la empresa. Es eso, justamente, por llamarla de alguna manera: Empresa de Ingeniería y Construcción. 
    Ella, mi esposa, mi secretaria y “encargada” de “relaciones humanas”. O sea…, dirige, regula y organiza… las relaciones con el personal… ¡cinco personas! Cuatro capataces de obra y un/una responsable en orientar y resolver trámites y cuestiones oficiales y legales.
    ¿Y qué pasa? En casa una empleada que se ocupa de todo lo que corresponde a la provisión y limpieza; en la oficina dos mujeres, además de mi esposa…, una secretaria real y práctica –mi esposa está, justamente, para que no me culee a ésta-, y otra que se ocupa de trámites y mandados…, de aquí para allá…, que es lo ...
    ... que más estorba en toda acción que se pretenda realizar para construir…, aunque sea… ¡la cucha para el perro…!
    Y es así: el sexo es como la bicicleta: cuando le tomás la mano…, no te olvidás en toda la vida…
    No estamos “legalmente” casados…, pero nuestros tres hijos nos unieron hace ya 22 años…, con el detalle de que el mayor…, mejor dicho, LA mayor, tiene 24… Marga, mi esposa, tenía 17 cuando quedó embarazada… ¡Un milagro! ¡Qué no haya quedado a los 11! Cuando nos conocimos y comenzamos a coger… ¡en donde nos agarraba la calentura! Era yo quien por entonces tenía 17… “Ladrón de cunas” me llamaban mis amigos…, pero…, solamente porque no sabían lo rico que es coger con una nenita así…, de conchita tan apretada…
    Cuando la conocí…, o, mejor dicho, cuando cambiamos miradas por primera vez, ella tenía 11, en sexto grado…, y yo 17…, en 5° año de la escuela técnica… 
    Aclaro lo de las miradas. Somos del mismo barrio, y nuestros encuentros eran prácticamente diarios, pero ella era una “nena”, y yo un “grande”, hasta que un día la vi regresando de la escuela sin el guardapolvo, que se había sacado por el calor que hacía. Venía, como siempre, con el grupito de 4 o 5 compañeras/os del barrio, que concurrían a la misma escuela, unas seis cuadras del barrio. ¡Otras épocas! No había necesidad de andar cuidando a los chicos/as…, No existían los degenerados que los/las secuestraban. Solamente tipos como yo…, que si bien me las quería coger…, ¡solamente en casos de su propia decisión!
    Y fue ...
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