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¡TENGO PRINCIPIOS!
Fecha: 27/12/2025, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... así; prácticamente todos los días veía al grupo regresar, hasta que un día me fijé: ¿¡el destino!? Justo cuando miré al grupo, ella me miraba y sonrió. Solamente fue un “hola, buenas tardes…” genérico, sin precisar destino… Fue suficiente. La vi “vestida”, sin el adminículo escolar… ¡Dios! ¿Cómo es posible? Una nena de 11-12 años… ¡con ese culo y esas tetas! ¡Y yo! Un boludo que sostenía que a las “nenas” había que dejarlas en paz… ¡Otra cosa es un atropello! Pero cuando me miró lo supe inmediatamente: ¡ella quiere que la “atropelle”! ¡Totalmente rellenita! De arriba y de abajo…, con soberbias piernas y apetitosos muslos que su escaso pantaloncito dejaba entrever. En ese mismo momento comenzó a trabajar mi “mala intención”: ¡la tengo que agarrar a solas! ¡Esta minita es carnecita de cañón! ¡Me la tengo que coger! Regresaba entre las 5 y media y seis de la tarde. Salvo los lunes y jueves, que tenía taller en la escuela, yo podía estar relojeando su retorno. Y a eso me dediqué…, hasta que… más de una vez intercambiamos miradas y saludos. Aparentaban ser genéricos, pero sabía…, que eran exclusivamente para ella. Y bueno…, “perseveras y triunfarás”. Al fin nos cruzamos en soledad…: ella venía por la vereda de su casa hacia mí… Crucé inmediatamente, para encontrarla a mi frente…: “hola, que tal”, “hola…” -¿Adónde vas? -Al almacén… -Bueno…, voy también. – No dijo nada; agachó la cabeza y sus mejillas se arrebolaron. - ¿Te puedo acompañar? Siguió sin contestar: ...
... “quien calla otorga”. Fui a su lado. -¡Qué suerte al encontrarte! – No era momento para subterfugios. – Hace rato que quiero encontrarte a solas… ¿Sabés? ¡Me gustás mucho! ¡Al grano, que joder! -Y quería decírtelo, para que sepas… - Ella estaba más colorada todavía… - ¿Hay algún día o momento en que podamos hablar unos minutos? -Y…, no sé…, cuando salgo a hacer algún mandado, que me pide mi mamá. No quiere que me quede hablando con chicos… -Pero… ¿no tenés amigas con quien encontrarte? -Si, claro, pero mamá no quiere que estemos en la calle… En casa de alguna amiga…, puede ser… -¿Conocés a Lía? -Si, claro…, pero es más grande… -Decile que vas a la casa de ella… Yo vivo al lado… y me puedo pasar a su casa… Nos podemos ver. -Pero…, es que es más grande… No es de mi grupo… -Si le pido que las invite para hacer algo nuevo…, cualquier cosa… ¿te dejará? -Y…, no sé…, tal vez… -Le diré a Lía que invente algo y las invite… Yo te espero… -Bueno, dale… - Esbozó una sonrisa, a pesar de sus rosadas mejillas… -Si, si… ¡Te espero ansioso! ¡Me gustás mucho! ¡Ya te dije! ¡Quiero estar con vos! -Bueno…, dale…, voy… - Sus palabras fueron el SÍ definitivo…: ¡ella estará entre mis brazos y yo entre sus piernas! Pasaron un par de días. Ni aparecí por la calle… ¡Soy invisible! Lía organizó una reunión con las amigas y amiguitas… Marga estaría. Cuando, a eso de las 6 de la tarde ingresamos a la casa de Lía, cuatro chicas, dos de mis amigos y yo…, la suerte estaba echada: ¡es el ...