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Rencuentro con mi hija después de 35 años
Fecha: 08/01/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: HERRERITO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... números de teléfono para que estuviéramos en contacto por WhatsApp, a partir de ahí nuestros diálogos fueron a diario. A todo esto, ella me pasaba fotos de su adolescencia y yo le decía que era hermosa, no había momento en que no la estuviera halagando. Me conto que su mamá le había dicho que yo había fallecido y ella se quedó con esa versión. Cada fotografía que me pasaba más me encendía, más y más me excitaba y ya no sentía culpa en verdad ya la deseaba cada vez más. En nuestros chats a veces nuestras conversaciones se hacían algo “eróticas” cuando nos contábamos de que cuando nos encontrábamos los dos pensábamos mucho el uno del otro y en un chat una vez me dijo que “Me da miedo porque hay algo que me super tira hacía vos…no sé si será la sangre o que que…tengo ganas de quererte y también me da miedo”, le respondí “que yo sentía exactamente lo mismo”, “como lo nuevo que era, con todo por conocerla”, entre esas confesiones una noche mientras chateábamos le conté que había tenido un sueño con ella que me pareció feo entonces ella me pidió que le contara le dije que no porque era fuerte, ella insistió varias veces hasta que le dije que “La había soñado que hacíamos el amor” puso un emoji de cara sorprendida y luego pregunto si realmente me había parecido feo el sueño, que fuera sincero, le dije que lo sentí feo por lo que éramos padre e hija, que por eso me parecía feo, pero que lo habíamos disfrutado los dos en el sueño, esa conversación quedo ahí, no seguimos con el ...
... tema., luego me dijo que ya era hora de conocernos en persona. Estuve de acuerdo, hicimos una cita para un día de semana en donde ella pudiera dejar a sus hijas con su esposo el cual estaba al tanto y la apoyaba para que pudiera cerrar un capítulo que ella tenía pendiente. Fue así que nos encontramos en un bar en el centro de la ciudad, ciudad en la que paradójicamente vivíamos los dos. Yo llegué y ella ya estaba, la reconocí enseguida por sus fotografías, era realmente hermosa, una sonrisa encantadora, solo nos dimos un beso en las mejillas y cafés de por medio nos empezamos a contar parte de nuestras vidas, por supuesto en una charla de café no íbamos a contarnos más de 35 años de nuestras vidas por lo que quedamos en volver a vernos. Fueron pasando los días y me mandó un mensaje de WhatsApp para que nos volviéramos a ver, entonces yo le propuse que viniera a mi casa a cenar, que podríamos hablar más tranquilos que en un bar, lo que acepto, busco el día en que su esposo podía mirar a las niñas y nos reunimos en mi casa. A mí me había quedado dando vueltas en mí cabeza cuando nos vimos por primera vez ya que llevaba una blusa blanca semitransparente que traslucía su sostén también blanco, tenía los primeros botones desprendidos lo que hacía ver la comisura de sus pechos, creo que le fije tanto la mirada en sus pechos que para mí se dio cuenta, pero no hacía nada para volver a abrocharlos. Ese día llego a la tardecita a mi casa, estaba hermosa como siempre para ingresar a mi ...