-
Primera vez
Fecha: 21/01/2026, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Tommy, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Aún siendo adolescente fui a un pueblo de campo, durante unas vacaciones de verano invitado, por un matrimonio amigo de mis padres. Íbamos seis personas por lo que tuvimos que repartirnos entre casas de amigos. En la casa que me quedé, me tocó de acompañante en la habitación un muchacho de unos 18 años, que curtido por el sol y por los trabajos del campo, tenía un cuerpo y una figura maravillosa, además, de que era muy guapo. Realmente yo llegué a la casa y me admiré de su fortaleza y cuerpo definido, pero no lo vi con deseo sexual. De hecho confieso que ni pensaba estar en esa época con otro chico. Llevaba su vida normal, o sea, sus deberes en la casa, su trabajo en el campo, etc., y nos veíamos y hablábamos poquísimas veces al día, porque era bastante retraído. Normalmente cuando yo me acostaba, ya él estaba durmiendo, pues se levantaba muy temprano. Como al segundo o tercer día de estar allí, me fui a caminar un día solo, como a las tres de la tarde, hasta un río que me habían dicho que había cerca de la casa y que uno podía bañarse, (estaba como a dos km). Llegué al río, que realmente era como un riachuelo con una parte un poco más ancha y me pongo a caminar, por aquí y por allá, descubriendo ese mundo, cuando siento como un murmullo. Me acerqué despacio y evitando hacer ruidos y me encontré como a cinco metros de mi, a un chico de mi edad, haciéndole sexo oral a otro, pero de una manera como si fuera lo último fuera a hacer en su vida. El mayor gemía ...
... y le aguantaba la cabeza al otro, como para que no se le escapara. No tengo que contar la calentura que cogí al instante y los deseos de estar en cualquiera de las dos posiciones a pesar de que no había tenido experiencias homosexuales o heterosexuales. Quise masturbarme allí mismo, pero lo creí peligroso, y me quedé mirando, con la pinga a punto de explotar, y cuando sentí los gemidos propios de la eyaculación, me alejé con discreción y me senté debajo de un árbol que estaría como a unos 20 metros de ellos y cerca del río. No sé si se invirtieron los papeles después, pero como a los 5 minutos venían caminando ambos, como si nada. Se acercaron a mi y empezaron a hablar conmigo, que de donde era, que si hacía rato estaba por allí, etc. etc. y con la misma, después de creer que no sabía nada de lo que había ocurrido, se marcharon, tranquilos y campantes. No los había perdido de vista todavía, cuando ya me estaba masturbando como un loco y soltando leche como nunca en mi vida... pero lo peor fue que como a la media hora de haberme masturbado, estaba otra vez con una erección de campeonato lo que me obligó a hacerme otra paja. Me fui un rato después para la casa, con aquella imborrable imagen en mi mente y teniendo frecuentes erecciones y pasó, que cuando llegó mi acompañante de cuarto a la casa, si comencé a mirarlo con otros ojos y a pensar que ocurriría si estuviera con él. Esa noche entré a la habitación como era habitual, cuando ya él estaba dormido, y me ...