1. Mi prima la Patita, ya es la putita


    Fecha: 28/01/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Egon, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X


    Mi primita.
    Ella me marcó para toda la vida. No sé cuanto yo la marqué...Creo que fue mutuo...en todo caso perdimos juntos nuestras virginidades. 
    Entre el inicio y su entrega, ella fue mi primer amor y mi primera mujer. Correspondiendo, yo fui su primer jinete, y creo que el más variado y duradero.
    Éramos parte de una familia no muy numerosa, desde niños, los primos mayores, seis, pasábamos mucho tiempo juntos, jugando y platicando. Ella era así tres años mayor. esbelta, con lindo cuerpo, destacando las piernas y nalgas. 
    Mi familia, se mudó a Provincia, donde pasamos casi diez años, dedicados a estudiar y aprender cosas. La gran familia, solo nos reuníamos en vacaciones
    Cuando regresamos, estaba terminando la carrera de profesora, y yo comenzando en la Uni. 
    El inicio fue en un invierno frío, mi tio, era el único de la familia que tenía Tele. Íbamos casi todos a verla a su casa, donde nos amontonábamos cubiertos con cobijas. Un día noté que me gustaba, y casi siempre quedábamos juntos, algo muy agradable era tomarla de la mano. Con un inicio de pensamientos tendenciosos, una noche, cautelosamente le dí un beso rápido en la mejilla. La observé y ví que parecía contenta, ruborizada. Lo repetí, ya mostrando intención, y sentí correspondencia. Con mucha precaución, pasamos de las mejillas a las bocas, ya conscientes de que queríamos más, buscamos estar solos. Avanzando en caricias por los cuerpos. Inicialmente por encima de la ropa. Yo estudiaba y ella trabajaba en las ...
    ... mañanas, teníamos las tardes libres. Descubrí, más bien ella mencionó “casualmente”, que casi todas las tardes, su mamá visitaba una hermana. A partir de esa información, la llamaba y si estaba sola, en pocos minutos, estaba en su casa. 
    Y comenzaba el cachondeo.
    Al inicio, entre besos y abrazos, metí la mano por las piernas. Por el lado de afuera no dijo nada, avancé hasta las nalgas. Seguía sin decir nada. Pero por el lado interno, solo me dejaba hasta como la mitad de los muslos. Con eso, me concentré en los pechos, un día, con muchas reclamaciones, me apoderé de los pezones. En el momento que los comencé a chupar, pararon las reclamaciones, y ya no hubo resistencia.
    Aprendí dos cosas: Cuando aceptaba algo, ya no cambiaba. Otra, que bailando se calentaba mucho. Esperé un poco por la conquista del conejo. Y lo conquisté sorpresivamente un día en el coche, con sus dos primas atrás. Ya solo faltaba cogérmela. 
    Finalmente, una nochecita tibia, en un autocinema, el Universo, legremente perdió otra virgen. El de bautizo, sentada en el asiento. El de confirmación, poco después puesta a cuatro patas en el piso trasero. (Me decía: ¡No Gordo, otra vez, no!)
    Todo eso, me hizo pensar: Será que mi primita querida ¿podrá ser puta? Y con esa idea, le propuse que nos habláramos con palabrones. 
    Bueeno, pero lo hago si me enseñas.
    ¡De acuerdo! Para comenzar, eres mi puchacha.
    ¿Puchacha?
    ¡Si! ¡Puta muchacha! Mi perrita, para coger y empinar.
    Jajaja… Si, soy tu perrita para que me ...
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