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La calentura
Fecha: 03/03/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Sara, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Cuando te entra la calentura no lo puedes evitar y mucho menos si estás en el momento correcto y con la persona correcta. Por desgracia ese no era mi caso, pero no lo pude evitar y sucedieron cositas muy ricas. Lo que se suponía que era una tarde tranquila y solitaria en mi casa se vio interrumpida por la visita inesperada de mi primo Juli. Aquella tarde quería disfrutar la poca soledad y paz que había en mi casa pero ante la insistencia de Juli abrí la puerta. Traía algunas botanas, unas cervezas y poco mas, platicamos un poco en la sala de mi casa mientras abríamos unas cervezas, la plática fue fluyendo y con el pasar del tiempo su visita me agradaba cada vez más. En algún momento de la conversación y el aburrimiento de la tarde se nos ocurrió la grandiosa idea de ir a aquella piscina solitaria que había en el conjunto. Subí a mi habitación y escogí el primer traje de baño que ví, una tanga color azul y un pequeño top del mismo tono. Al salir de la habitación Juli también está listo, una pantaloneta que traía como si lo hubiera planeado y un buzo blanco. Antes de salir nos tomamos una foto para tener de recuerdo, tomamos las toallas, las botanas, más cerveza y nos dirigimos a la piscina. En efecto estaba sola, completamente para nuestro disfrute, pusimos algo de música y de inmediato nos metimos, empezamos jugando un buen rato, luego comimos y tomamos cerveza mientras platicamos a gusto. El tiempo pasó sin darnos cuenta, al caer la noche la escena se tornaba romántica ...
... sin querer, la luna iluminaba todo y el silencio era la mejor compañía. Algo en mi cabeza empezó a rondar, era el mejor lugar para tener sexo, la soledad, el silencio, lo romántico y al aire libre, estos pensamientos me iban calentando y olvidando por completo con quién estaba y que no podía hacer. Una voz ronca y extraña interrumpe el silencio, era un guarda avisándonos que debíamos salir, entre murmullos recogimos nuestras cosas y volvimos a casa, mis padres aún no llegaban y si corría a Juli podía disfrutar unos minutos a solas para masturbarme. Por desgracia Juli tenía otros planes y no quería dejarme sola. Mientras hablábamos en la sala aún en trajes de baño seguía imaginando cosas, en cualquier momento debería ir al baño para saciar mi calentura. Mi mente estaba tan nublada que solo necesité una pequeña caricia de Juli en mi pierna para perder la cordura. La idea de saciar mi sed sexual con Juli era una idea muy arriesgada pero en aquel momento viable, solo debía saber si estábamos igual. Me levanté del sillón, entre ires y venires intentaba provocar a Juli y vaya que lo logré, su postura cambió, sus gestos eran más lentos y controlados. Disimuladamente veía como él me miraba plantando sus ojos en mi pecho y mi bikini. Definitivamente ya estábamos en el mismo tono solo faltaba una chispa para que todo se pusiera mejor. Lentamente me fui acercando a él, estire mi mano la cual tomó y lentamente como si me dejase guiar fui directo a él. No tuvimos que decir nada y en ...