1. PELIGROSAMENTE CERCA


    Fecha: 05/03/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    -¡Eh! ¿Qué hacés! ¡Te vas a quemar!
    Adriana está con la cola casi encima de la estufa.
    -No, no…, es que la tengo muy fría…, y me enfrío toda…
    -Vení acá…, ¡te la caliento!
    -¡Ja! ¿Estás loco? ¿Me vas a calentar la cola?
    -¿Por qué no? ¿Qué tiene de extraño? ¿Te crees que no se lo hice mil veces a mis sobrinas? – No tengo sobrinas…, pero Adriana no lo sabe.
    -¿Les calentás la cola a tus sobrinas? ¿Y los padres no dicen nada?
    -¿Por qué van a decir? No hago nada malo; solo trato que no tengan frío y se sientan cómodas. Una cola de nena es igual a una cola de varón… ¿Qué hay de malo? – Adriana no sabe cómo hacer para que yo la manosee…, pero quiere disimular. – Vení, sonsita, te la voy a calentar… - De paso me caliento yo… Esto no se lo digo.
    Sonriendo canchera, con suficiencia, como diciendo “me tocarás el culo, pero te quedás con las ganas”, se acerca adonde estoy, sentado en el cómodo sillón de la sala. Cuando está a mi alcance, la tomo de la cintura y la hago girar, apoyando su culito en mi entrepierna, bien apretada contra mí. En pocos segundos sentirá el calor emanado de mi… cuerpo…
    -Así está mejor, no se te enfría… - La sostengo desde las caderas, apretándola. Ella también sabe lo que quiere… ¡No dejará pasar la oportunidad de que un tipo de 32 le franelee el culo! ¡Qué más quiere una “nena” de 13!
    Estaba en su casa esperando al papá, quien me había citado para entregarme algunos documentos catastrales de la cooperativa, para que yo lo tenga en cuenta en el ...
    ... proyecto de los nuevos locales.
    Tal como se presentaron las cosas, no me mantengo solamente gozando de su culito apoyado en mi pija, aunque haya ropa entre ambos. Le levanto la pollera y le acaricio los glúteos por sobre la bombachita de algodón que tiene el placer de arropar su duraznito. 
    No me quedo atrás. Mis manos –ambas palmas-, rozan suavemente esos maravillosos glúteos… Tal como quiere la nena…, pero con disimulo…
    -¡Ay Dani…! Por favor…, que no nos vean…
    -No mi amor, no te preocupés. Estoy atento… - Paso la izquierda entre sus piernas y, apartando la tela, acaricio sus húmedos labios. El pulgar lo dedico al abultado clítoris.
    Parece que a Adriana le fallan las piernas… Se apoya contra mí.
    -¡Dios! ¡Me hago! 
    -¡Shhhiii…! No es nada…, yo te seco. – Empujo su espalda hacia adelante. Adriana no se resiste. Su culo y su concha quedan al alcance de mi boca. Estoy prácticamente arrodillado a sus espaldas…, pero con la cabeza girada hacia sus genitales… No es cómodo, pero por lo menos, tengo sus fluidos humedeciendo mis mejillas…
    Chupo y lamo sus muslos, absorbiendo todo el jugo que por allí se desliza.
    -¡Ay Dani…, no tenés que hacerme eso! ¡Nos pueden ver! – Me alegra que solamente le preocupe la visión que los demás puedan tener de nuestra sexual relación. ¡Cuando tenga mi pija adentro, estaremos bien a cubierto de todos!
    -No te preocupés tesoro. Seré todo lo necesariamente discreto. Nunca nos expondremos a la mirada ajena, te lo aseguro… - Su “preocupación” estará a ...
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