1. PELIGROSAMENTE CERCA


    Fecha: 05/03/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... salvo…
    Mientras chupo y lamo sus muslos, me bajo el cierre y extraigo la pija. La tomo de la cintura y la siento en mi falda. Quedo con el zocotroco entre sus glúteos…
    -¡Ay Dani! ¡Me la pusiste entre los cachetes!
    -¡Si tesoro! ¡Pero no te la metí! ¿Viste que bueno que soy?
    -¡Sos egoísta! ¡Quiero que me la metás! ¡Ahora! ¡Estoy muy caliente!
    -¿La querés en el culito?
    -¡Nooo! ¡En la conchita! Te dije que en la cola sería cuando me prepare…
    -¡Si tesoro! Lo tendré en cuenta… Ahora por la conchita… ¡estás muy mojada…! Levantate un poquito y ponéme la cabeza entre los labios…
    -¡Si, si, papi…! ¡Aaaahhh! ¡Si, así! – Y la fue introduciendo despacito, en la medida que se sentaba. Yo no sabía si todavía era virgen…, pero hice bien en no preguntar… ¡la pija entró como misil!
    -¡Qué hermosa, tesoro! ¡Qué apretadita! ¡Tu conchita es el paraíso!
    -¡Jaja! ¡Tu pija me hace entrar al paraíso! ¡Cómo me gusta, papito! ¡Que rico! – Ella misma se dedica a auto bombearse: arriba-abajo/arriba-abajo/arriba-abajo… ¡Una profesional del polvo! ¿Será puro instinto o experiencia?
    -Estate atenta…, por si viene alguien…
    -Si, papito, de acuerdo… Si no podemos acabar…, nos encontramos luego, a las siete, acá mismo… A esa hora, mamá enseña inglés en el salón del club.
    -Esperemos que no esté nadie… - Yo tengo mis aprensiones…
    -Si hay alguien iremos a otra parte… - Adriana está resuelta a concluir un buen polvo. – No quiero quedarme con las ganas… Desde que te vi en el pueblo te tuve ganas. ¡Las ...
    ... pajas que me hice en tu honor!  
    -¡Mi amorcito! ¡Yo también te dediqué unas cuantas, mi tesoro! 
    -¿En verdad, te masturbaste pensando en mí?
    -¡Por supuesto! ¡Soñaba con tener la pija dentro tuyo! – En realidad yo pensaba en la mamá: ¡qué hembra Dios! Espero tenerla a mano pronto.
    De cualquier manera, a Adriana no le falta nada; para nada flaca, pero tampoco gorduela, solamente las carnes necesarias y suficientes para hacerla súper deseable y cogible, casi tan voluptuosa como su madre, alentada por un carácter entre pícaro e inocente. Tengo para mí, que ella inmediatamente se dio cuenta de mi deseo de tenerla entre mis brazos y estar entre sus piernas, con una sonrisa y mirada que solamente espera la oportunidad. Morenita, con oscuro cabello castaño, levemente ondulado, con un hermoso rostro oval, con grandes ojos marrones y largas pestañas. En estos momentos, de mi “reconocimiento” urbano, Adriana vestía un sencillo y ajustado –hasta la cintura-, vestido celeste, con falda de amplio vuelo, que tiene el encanto de flotar prestamente anta la menor brisa, ofreciendo el placer de su escueta bombachita que, sin duda, debe haberle sacado a la mamá o a alguna hermana mayor…, ya que de “nena” no tiene nada…
    -No te olvidés de avisarme cuando te parezca que puede venir tu papá… - La tenía perfectamente ensartada. Seguía de espalda, elevándose con las puntas de los pies, y mi ayuda desde la cintura.
    -¡Aaahhhh… siii… aaahhh…! ¡Me hagooooo! – se apoyó contra mi pecho con la cabeza ...