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SE LE CAYÓ EL LIBRO
Fecha: 11/03/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... tranquilidad…, no te considero un viejo… ¡Jaja! Mucho menos un “viejo verde”. – Sin el menor disimulo, con sus ojos me indicó la soberana carpa que tengo entre las piernas… -Si te pidiera disculpas Alcira…, sería un hipócrita… Mi… testosterona no sabe mentir… ¡Te deseo desde que te vi! -Jaja! ¿Por eso me ayudaste con los libros? -No, no, de ninguna manera… Lo hice…, pues…, no podía dejar de darte una mano… No tiene nada que ver con el sexo… - En vista que no puso el grito en el cielo, seguí adelante. – Sos muy hermosa y deseable, pero te ayudé nada más que por cortesía… ¡no iba a dejarte en la via con todos esos libros…! ¡Además, sería un estúpido si dejara a otro que se me adelantara! Es muy raro conocer alguien tan hermosa y deseable como vos… -¡Oh, estoy muy gorda! ¡Y eso que voy al gimnasio tres veces por semana! -¡Estás tremendamente hermosa… ¡y opípara! -¡Jajaja! ¿Me querés comer? - ¡Ella abrió la puerta! -¡Si, claro! ¡Me gustaría! – Ella se había sentado a mi frente, en otro sillón. Me levanté. Dejé el vaso en la mesita y me incliné a besarla. Nuestras bocas se encontraron un segundo antes de que nuestras lenguas se enfrascaran en tremenda lucha. Tomé su cabeza con una mano; con la otra apreté una teta. Ella me correspondió apretando la eréctil pija, sobre la ropa… Mientras nuestras lenguas reconocían nuestras gargantas y paladares, mi mano ingreso por su escote tomando la teta al pelo. Alcira tanteó la bragueta y bajó la cremallera. Mientras nos besábamos y ...
... mis manos sobaban sus tetas, Ella bajó el cierre e introdujo la mano en el bóxer. Cuando me tuvo la erecta pija en su mano, hizo lugar con la otra, corriendo la ropa, y la extrajo de su encierro. Desde las axilas, la levanté del sillón y me senté yo. Inmediatamente se arrodilló y “escapó” de mis manos para tomar la pija con las suyas e introducírsela en la boca. Acarició el glande con la lengua, deteniéndose en la uretra unos segundos. Luego continuó lamiendo todo el tronco que tenía introducido. Yo descubrí sus tetas y las tomé fuertemente con mis manos. Así estuvimos varios minutos: ella mamando y yo acariciando…, sus tetas, su culo…, llegando a correr la tanga para adorar manualmente su clítoris y vulva… -¡Ay Dani, Daniiiii…! ¡Qué lindoooo! – Se estremeció y llegó a su primer orgasmo. ¡Ni 10 minutos desde el comienzo de la refregada! ¡Súper calentona la gordita! ¡Acabó con mi pija en su boca! Parecía desmayada… La levanté y la senté en el sillón donde yo estaba. Ahora fui yo el arrodillado. Levanté sus piernas, colocándolas sobre mis hombros y fui con mi boca a su concha. ¡Tiene el clítoris como una pequeña pijita! ¡Qué placer! En los 4 o 5 minutos que la estuve chupando, acabo dos o tres veces, dado que no para de estremecerse y derramar fluidos sobre mi boca…, los que se me escaparon por comisuras, mojando mi pecho. -¡Amorcito lindo! ¡Qué rico que es el juguito de tus acabadas! -¡Ay Dani! ¡Me volvés loca! ¡Vamos a la cama, por favor! ¡Quiero que me la metás! ¡Bien, ...