1. Mi mujercita puteando es feliz


    Fecha: 17/03/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Egon, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... niña, encuerada, en un cine, como perra en celo, por un lado, dejando que se la cogiera el que quisiera y por el otro mamando todos los palos que le ponían por delante. 
    Le eché el atole y me puse de lado, no muy cerca. Si dudar, otros cabrones, se colocaron igual para hacer más dobles penetraciones, Sentí que mi putita estaba feliz, ardiendo de calentura, cogida por un montón.
    Al salir, tomando una cervecita, platicábamos.
    ¿Cómo te sientes?
    Bien, un poquito cansada, pero muy contenta y satisfecha.
    ¡Jajaja… jodida pero contenta! ¡Y muuy puta!
    Jajaja… mucho de los dos… ¿Soy puta? 
    Si cariño… y mucho… una putita sin vergüenza…
    ¿Me vas a llamar así?
    ¿Te gustaría?
    Creo que sí, como que eso me calienta… me excita… ¿soy tu putita?
    Si amor, a partir de este momento, te llamaré mi putita. ¡Mi putota chingona!
    Jajajaja
    Algunos días después, le pregunté: 
    ¿Quieres salir a putear?
    ¡Yo putear? Siii ¿A dónde? ¿Qué ropa me pongo? No dudó ni un segundo…
    Nos decidimos por ir a varios lugares. Primero nos registramos en un hotel de Copa, que nos gustaba. De tardecita al cine de la Cinelandia, después una perreadita en Copa, y rematar con unas horas en el Callejón.
    De ropa, para el cine y la perreadita, optamos por un vestido de botones al frente, sin espalda, a medio muslo, le agregó un cordoncito para usarlo desabotonado y parecer medio cerrado.
    Para el Callejón, nos decidimos por un shortito que dejaba ver las nalgas y un top muy suelto y transparente.
    Y, sin ropa ...
    ... interior.
    Eran como las siete cuando entramos al cine, como si fuera sola, el vestido desabotonado, sujeto solo por la cuerdita, le cubría solo hasta un poquito abajo de las nalgas.
    Al ir entrando me dijo: ¡Aprende como debe de ser una zorrasin vergüenza, mira bien como tu perra come vergas y como se la montan!
    ¡Bueno perrota cachonda, buen provecho! ¡Que mames muchas vergas te cojan de a madres!
    Sentándose, soltó el cordoncito, el vestido cayó a los lados descubriendo las piernas, las tetas y el mamey. Se sentó al borde de la butaca, abriendo las piernas. Ofreciéndose.
    Como de costumbre de inmediato ya tenía un guey de cada lado manoseándola, otro desde atrás y otro desde adelante. 
    ¡Uy! poco después se bajó a mamar. Daba vuelta y vuelta, de lado a lado, después me contó que desde el inicio alguno le metía los dedos por la chucha. Y algo después, también por el culito. 
    Se levantó, arrodillándose en la butaca, colocó las nalgas en pompa, de inmediato uno se la empinó, con otro desde atrás, otro adelante le daba el pito para mamar. La llenaron de atole y se colocaran otros dos. Y otros dos, en cuanto era jodida, varios le manoseaban los chiches y las nalgas. Para mí estaba a muy contenta, ¡era una puta feliz!
    No vi necesidad de acercarme o de chingarla. ¡Ya tenía muchos haciéndole ese favor! 
    Después de ver como un chingo de cabrones se la jodía, me acerqué como si fuera otro y le murmuré que si quería ya podríamos salir. Estuvo de acuerdo y salimos a un local cercano a ...
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