1. Nada que perder


    Fecha: 31/03/2026, Categorías: Transexuales Tus Relatos Autor: TIANHUA, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... cerrada.
    
    Ahogo mis gritos, mi llanto contra la almohada. La frustración. La desesperación. 
    
    Paro de llorar. No porque me sienta mejor, sino porque ya no quedan lágrimas en mí. 
    
    Me acerco de nuevo al lavamanos y miro de nuevo mi reflejo.
    
    Esa cara. Cubierta de lágrimas secas. Fracasada. No quiero saber más de ella.
    
    Busco mi bolso de maquillaje y, después de lavar mi cara; con pericia y decisión procedo a transformarla. Base, rímel, labial y todo lo necesario.
    
    El tiempo no importa. El resultado es necesario.
    
    Esto es lo que busco.
    - Pestañas largas.
    - Labios rojos y gruesos.
    - Piel perfecta.
    - Cejas delineadas.
    
    ¿A esto he llegado?
    
    ¿Esto es lo que todo el sufrimiento? ¿Todos los secretos? ¿Todas las vergüenzas? ¿Todo este tiempo?
    
    Vamos a averiguarlo.
    
    Me calzo mis botas. Largas hasta las rodillas. Tacones de 12 cm que manejo sin problemas, después de mucha práctica que no quiero recordar, pero no puedo olvidar.
    
    Veo mis pelucas, pero las descarto al mirarme al espejo. 
    
    Mi cabello es corto. Perfectamente corto. Y entre la ducha y el llanto me lo han dejado levantado y desordenado. 
    
    Luce perfecto. No recuerdo haberlo estilizado mientras me maquillaba o vestía. Pero verlo me provoca una leve sonrisa. 
    Una sonrisa irónica.
    
    Las pelucas me hacían ver mujer, ocultando el hombre.
    
    Ahora mi maldito cabello natural me hace ver perfectamente femenina. Como una burla del destino.
    
    Pongámoslo a prueba.
    
    Salgo de mi habitación con un ...
    ... puertazo. Sin bolso. Sin llaves. Sin billetera ni celular. 
    
    No necesito nada de eso. Esas son cosas para quienes quieren volver. Para quienes quieren cuidar de sí mismos. Son cosas que se pueden perder. Y yo ya no tengo nada que perder.
    
    EL frío de la noche me golpea el rostro al tocar las calles. 
    
    Me motiva. Me empuja. 
    
    La noche de la ciudad es casi silenciosa. Pero recuerdo bien donde estoy. 
    
    A los pocos pasos del hotel. Saliendo de esa calle oculta, está la zona que despierta mientras la ciudad duerme. Donde los que buscan amor encuentran a quienes lo alquilan.
    
    Encuentro la calle y me lleno de la actividad. Veo chicas, veo trans. Bellas muchas, varoniles algunas. Ellas trabajan para ganarse la vida. Venden su cuerpo, pero hoy yo necesito que alguien tome el mío. O al menos este que llevo puesto.
    
    La actividad me da una cierta calma. Se mezcla con el ruido en mi cabeza. El frio y el dolor en mi piel.
    
    Me recuesto de espaldas a una pared, con una pierna contra el muro.  Y espero.
    
    Veo muchos hombres pasar, todos me miran, algunos se me acercan. Ni los escucho, menos les contesto. Derrotados fácilmente, siguen de largo.
    
    ¡Hasta que… por fin!  Lo siento.
    
    La poderosa mano en mis nalgas. No una nalgada temerosa. Ni siquiera un azote que llega fuerte y luego me deja. 
    
    Esta mano me agarra y aprieta.  Se pega y no suelta. 
    
    Mi mirada encuentra a su pecho, y sube hasta encontrar su rostro áspero y barbudo. 
    
    Su sonrisa burlona. Su cuerpo obeso. Sus brazos ...