1. Ocho cargas, sin parar


    Fecha: 20/04/2026, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: OceanoBlanco, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... Ya sentía el culo un poco más abierto y húmedo. Seguía apretado y sensible.
    
    El segundo no espera demasiado, apenas se retira Lisandro entra él. Ya tenía el culo lubricado con el semen del anterior. La entrada es más fácil pero seguía sintiendo el estiramiento. Yo seguía en cuatro, con el culo a disposición para el que venga. Este no pidió que se la chupe ni nada, ya venía con la pija dura, nomás escuché el ruido desabrochando el cinturón, y me entró de una. La pija se sentía más gruesa por lo que ese empujón me hizo inclinar el cuerpo hacia adelante buscando salirse, una reacción instintiva. Pero sus manos me sostenían fuerte, yo seguía ahí clavado. El ruido era mojado, sucio. Este me cogía pausado, clavaba profundo y salía, así en cada embestida, casi como con bronca. Sentía el líquido caliente del anterior corriendo por mis huevos. La próstata estaba sensible, hinchada y cada roce me hacía gemir, provocándome ganas de mear. Me hacía sentir más lleno, el culo caliente, más blando que antes. Me la clavó profundo y se quedó ahí, quieto. Sentía como su pija se hinchaba y palpitaba, sabía que ya se había corrido dentro mío. Ya tenía dos cargas dentro. Cuando la sacó de un solo tirón sentí ese vacío momentáneo. Y un chorrito de semen bajando por mi muslo.
    
    Mi cuerpo ya se sentía más cansado, pero sin perder el control. Apoyé mi cabeza sobre el colchón y el culo empinado regalado para el que entre ahora. Cuando este llega lo escucho decir con esa voz de macho, como burlándose ...
    ... —Nooo mira como te dejaron— me sentí un poco humillado pero me calentaba imaginarme como me estaba viendo, siendo usado, con el culo al aire y evidenciando un poco de agotamiento. Este también me coje sin piedad, pero mi culo ya no oponia resistencia. Estaba flojo, mojado, usado por los dos anteriores. La pija se desliza dentro como si fuera manteca. El placer era más profundo, más viscoso. El interior estaba completamente lleno de semen y cada empujón que daba hacia un sonido más mojado y vulgar. Cada vez que tocaba la próstata me hacía temblar todo el cuerpo. El ardor seguía presente, pero ahora se mezclaba con placer puro. Me cogía más rápido, más frenético, más duro. Cuando se viene dentro, siento la tercer carga de leche sumándose a las anteriores. En este punto ya sentía literal el culo lleno, se sentía más pesado, hinchado por dentro. 
    
    Estaba más cansado, jadeando, el cuerpo transpirado, mis piernas no podían sostener el peso del cuerpo así que me recosté boca abajo sobre el colchón para cuando entró el cuarto. —Qué onda? Estás cansado?— me dijo, mostrándose más empático. —Sí, un poco .. pero no pasa nada— respondí. —Querés chuparmela un rato?— y sin esperar respuesta se posicionó frente a mi sacando la verga. Me dirigía la boca, clavando mi nariz contra su pelvis. Me cogía la boca, ese sabor salado a presemen, el olor a pija inundaba la habitación. Se sentía el paraiso como estos pibes me estaban usando a gusto. —Te bancas que te coja o preferís chuparmela nomás?— ...
«12...567...»