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Ocho cargas, sin parar
Fecha: 20/04/2026, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: OceanoBlanco, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... me preguntó y se fue posicionando para atrás, agarrándome de la cadera y obligandome a levantar el culo. —Vos decime si queres que te coja— me dijo apoyando la pija sobre una nalga y presionando con fuerza haciéndome sentir el grosor de la cabeza. —Metela— le respondí y sin esperar me la metió. Sentía el ano bien abierto, como si no hubiesen bordes. La pija entraba y salía con facilidad. Todo se sentía más sensible, todo el semen acumulado hacia sentir todo más sucio, resbaladizo. El placer ya no era solo la próstata, sino todo el culo que empezaba a latir. Se vacía dentro mío, gimiendo despacio. Me calentó escucharlo gemir. Ya no me sentía "lleno" me sentía saturado, de una forma que me ponía extremadamente caliente. Pensar que tenía 4 cargas de leche adentro, el culo húmedo, mojado y chorreando masculinidad Cuando entra el quinto yo ya estaba en otra. El culo me dolía, pero era un dolor profundo rico. La pija entraba sin esfuerzo. En cada embestida se sentia ese ruido espumeante, no sé cómo describirlo. La próstata casi dolía de lo hinchada y sensible que sentía. El cuerpo me temblaba sin control, gemía más fuerte, casi sin vergüenza. Se escucha que afuera comienzan a celebrar y hablar más fuerte riendo, eran los otros dos que faltaban, se escuchaban ruidos de botellas así que aparentemente habían ido a comprar más alcohol. Finalmente estaban los ocho, y recién iba por el quinto, cuando esté se viene dentro, el semen se sentía muy espeso dentro, como si mi culo fuese ...
... un vaso lleno hasta el borde. El sexto entra, yo respiraba pesado, con la boca abierta, cuando la mete siento el ano bien flojo, está vez abierto de verdad. La pija se movia dentro con total libertad y cada golpe me hace sentir las cargas anteriores chapoteando. El placer era constante, una ola que no para. Pero el cansancio en las piernas me pedían parar. El culo inflamado y caliente por dentro. Todo era intenso. Este me cogía más desinhibido. Subía una pierna a la cama aprisionando mi cuerpo gastado, usado, la otra pierna en el piso. Con sus manos sosteniendo firme mi cintura empujaba mi culo más hacia él, enterrandola toda. Me daba nalgadas fuertes, la sacaba completa y la volvía a clavar toda profundo. Me disfrutaba a pleno lo usado que estaba, lo roto, lo destruido, tardando en venirse. Pero cuando lo hizo, esa sexta descarga desborda mi culo, sentía un hilo grueso caliente espeso cayendo lento sin parar. Aún así estuvo un rato dentro mío, haciendo movimientos pélvicos suaves, seguramente con la pija flácida dentro que entraba y salia como quería, esperando a ponerse dura para colmarme con más leche Para el septimo yo ya estaba en trance. Me pesaba el cuerpo, me latía el culo al ritmo del corazón. Un frío me recorría, como una sensación de desmayo. —Estas hecho mierda putito lindo, estás destrozado— me decía y reía —No vas a aguantar dos veces cada uno, te moris en el intento— yo sole solté una risa suave agitada. Y entró fácil, muy fácil. Yo ya no sentía control ...