1. Tuve que vender a mi esposa Luz


    Fecha: 29/04/2026, Categorías: No Consentido Tus Relatos Autor: MrRape, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... fresco de la noche. Abigail gimió, forcejeando con más desesperación mientras los cuatro hombres la sujetaban. Fernando cayó de rodillas, sacando la lengua para saborearla.
    
    Abigail gritó, arqueando la espalda sin poder evitarlo. Se odiaba a sí misma por la forma en que su cuerpo reaccionaba: cómo su coño se contraía sin sentido, cómo su clítoris palpitaba bajo su atención implacable. "Por favor", jadeó, con la voz quebrándose. "No... joder... no hagas esto". Fernando soltó una risa oscura, reemplazando su lengua con los dedos.
    
    Introdujo dos dedos en ella sin previo aviso, haciéndola gritar. "¿Ya suplicando? *Dios*, eres perfecta". Las súplicas de Abigail se convirtieron en sollozos cuando Fernando se puso de pie, desabrochándose el cinturón con una sonrisa burlona. Su pene quedó al descubierto, grueso y venoso, ya goteando líquido preseminal. No se molestaba en usar condones. Nunca lo hacía.
    
    Los hombres la sujetaron mientras Fernando se colocaba en posición y la penetraba con una embestida brutal. Abigail gritó, clavando las uñas en los brazos de Rafael mientras Fernando la embestía, sus caderas golpeando contra su trasero con sonidos húmedos y obscenos.
    
    "Joder, *joder*", gimió Fernando, clavando los dedos en sus caderas. "Toma esa polla, *putita*. Tómala como una buena chica." La visión de Abigail se nubló por las lágrimas. Giró la cabeza, intentando escapar del placer que se apretaba cada vez más en sus entrañas, pero fue inútil. Su cuerpo traicionero ya estaba ...
    ... al límite, su coño apretando alrededor de su miembro mientras él la follaba sin piedad.
    
    Fernando se corrió con un gemido gutural, llenándola con su semen hasta que se filtró por sus muslos. Se retiró con un *pop* húmedo, dejándola boquiabierta y temblando. Rafael no perdió ni un segundo. La hizo girar, presionándola contra la mugrienta pared de ladrillos mientras Diego la sujetaba de los brazos. El pene de Rafael ya estaba erecto, la punta brillaba con saliva mientras se preparaba y la penetraba de un solo movimiento brusco.
    
    Abigail sintió un vuelco en el estómago, pero no había escapatoria. Javier y Mateo le sujetaban las piernas, clavándole los dedos en los muslos mientras Rafael la follaba con una fuerza brutal. Podía sentir sus testículos golpeando contra sus nalgas, podía oír el sonido húmedo de sus cuerpos chocando.
    
    Fernando observaba, acariciándose perezosamente, con los ojos oscuros de lujuria. "Otra vez. Quiero su culo." A Abigail se le heló la sangre. "No... no..." Pero no la escucharon. La arrastraron hasta un banco de pesas y la voltearon boca abajo. Le sujetaron los brazos a la espalda y le ataron las muñecas con algo áspero, probablemente una cuerda. Gritó cuando Rafael se colocó detrás de ella, presionando su pene contra su estrecha abertura. "Relájate, mi amor", la provocó Fernando, enredando sus dedos en su cabello mientras le forzaba la cara contra el banco. "Lo aguantarás. Nos aguantarás a todos." La primera embestida ardió como el infierno, pero ...