1. ACOPLAMIENTO MUTUO


    Fecha: 02/05/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... que debo “atender” para no perder la simpatía de las pueblerinas, inventé varios efectivos pretextos, para tener la “necesidad” de ir a cenar a la casa de Ofelia. Su papá, aunque estuviera en la chacra, como presidente de la cooperativa, le había dejado a su esposa claras indicaciones sobre las cosas de las que tendría que ocuparme. 
    Pues así fue…, con una noche “libre y sin apuro”, luego de la buena cena y digestión… Ofelia me lo había adelantado: “mamita no va a dejar que te vayas demasiado temprano…”
    Y… bueee…, así fue…
    Si Ofelia ya es toda una señorita…, la mamá no es una “señorona”: ¡poco falta para que sea “miss ordeñe universal”! ¡Sus tetas son maravillosas! Por eso su hija, con solamente 13 años, ofrece a la vista y al goce, unos limones de formas perfectas…
    ¡Y no solamente las tetas!
    Verónica, la mamá, mide algo más que 1,70, sin tacones, comparándola con mi altura, dado que en algún momento la vi descalza. Tiene un rostro muy agradable y muy poco vulgar. Desde allí, hacia abajo todo muy bien. Además de las impresionantes tetas, las piernas son buenísimas, con perfecto torneado, sin el menor asomo de debilidad. Las luce con minifaldas que escasamente cubren los glúteos…, por lo menos en mi presencia.
    El rostro es más atractivo y seductor que bello. Tanto su nariz como su amplia boca, de gruesos labios, acompañan perfectamente el brillo y la picardía de sus ojos…, siempre dispuestos a hacerte notar que ella es muy complaciente…, si estás dispuesto a darle todo ...
    ... lo que quiere…, que no es poco…, en los labios de ambos niveles…
    Durante la cena, agradable y sencilla, con un buen vino y delicioso helado, Ofelia no dejó un minuto de estar a mi lado, pendiente de mis palabras y necesidades, dado que cualquier intento de tomar algo o servirme, era inmediatamente complacido por la nena.
    Más allá de la permanente sonrisa e intensión de los ojos de Verónica, daba la sensación que Ofelia estaba más interesada que la mamá en que me quede y termine en la cama con ella…
    Era un problema… ¡Yo quería cogerme a la madre! ¡Para eso había ido a cenar! La aceptación de la invitación llevaba implícito el postre en la cama de Verónica. 
    -Me parece que mi hija no quiere dejarte solo… - Me dijo la mamá en un momento en que la nena fue a buscar algo…
    -Si…, es muy… “exigente…” 
    -Shhhiiii…, es pegote, está celosa… Le molesta tu interés…
    -Pero si ella me dijo que te había insistido que me invitaras a cenar…
    -Si…, pero ahora sabe…, bueeee…, no quiero parecer atrevida…, eehh…, y… tal vez supone en que puede terminar la noche… - ¡Es el momento para definir!
    -¿Querés qué termine como YO quiero? – Creo que fui claro…
    -Justamente eso…, yo también LO QUIERO… - Estaban las cartas tiradas…
    -Y… ¿cómo hacemos?
    -Tal vez consiga que mi hija… comprenda a la mamá… y se vaya a dormir… - Verónica sonrió picarona…
    -Ella…, bueeee…, no sé cómo decirlo… - No quería ser tan explícito… ¡algo de gentileza tengo que tener!
    -¿Si supone lo que queremos hacer? - ¡Lo dijo ella, ...