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La noche que marcó mis veintes
Fecha: 09/05/2026, Categorías: Sexo en Grupo Tus Relatos Autor: VillaEgo, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... la cabeza, sintiendo cómo se tensaba contra mi lengua, cómo sus manos se enredaban en mi cabello. Mientras chupaba, el moreno me levantó el vestido desde atrás, me bajó las bragas de un tirón y colocó la punta de su polla contra mi entrada. Sin aviso, un empujón seco que me hizo gemir contra la polla del verde. Vaginal, profundo, llenándome. El moreno embestía con ritmo rápido, sus bolas golpeando mi clítoris. Yo seguía chupando al verde, alternando entre succionar la punta y tomar toda la longitud. A mi lado, la puerta estaba entreabierta. Vi a Fio de rodillas en el suelo de la sala, con el vestido subido hasta la cintura, mientras el rubio la penetraba desde atrás. Su cuerpo delgado se movía como una muñeca de trapo, sus gemidos agudos mezclándose con los míos. Nunca imaginé que Fio pudiera ser tan… entregada. El verde se tensó en mi boca. "Voy a acabar," dijo entre dientes. Su semen caliente disparó contra mi garganta—chorro espeso, salado—y tragué sin perder el ritmo. Primera eyaculación. Cuando terminó, su polla se ablandó, pero yo lamí la punta limpiándola. El moreno me levantó de las rodillas y me tiró sobre la cama boca abajo. Subió detrás de mí, separó mis nalgas y volvió a penetrarme. Esta vez más despacio, más profundo, haciéndome sentir cada centímetro de su polla mientras se movía dentro de mí. Enterré la cara en la almohada y gemí. "Así, así," repetía él, acelerando el ritmo. Podía oír los cuerpos chocar, el sonido húmedo de mi coño. En la sala, a través de ...
... la puerta abierta de par en par, vi a las dos chicas rubias—las que no conocía—una sentada en la cara de un futbolista calvo mientras otra cabalgaba a otro en un sofá. Los otros tres hombres las rodeaban, esperando turno. Cinco hombres para dos mujeres. La escena era un caos de cuerpos sudorosos, gemidos, y el ruido de los besos y las pollas entrando. El moreno se vino dentro de mí—segunda eyaculación—y sentí su semen caliente llenándome, chorreando por mis muslos mientras él se retiraba. "Aún no termino," dijo, y se volteó hacia el verde, que ya estaba duro otra vez. El verde se puso detrás de mí mientras yo seguía boca abajo. Me levantó las caderas y entró por detrás, su polla resbalando en mi coño empapado de semen del moreno. La sensación era increíble: caliente, resbaladiza, llena. Embestía con fuerza, y yo gimía sin control, mis pechos aplastados contra las sábanas. El moreno se arrodilló frente a mí, su polla aún medio erecta, y yo la tomé en mi boca otra vez mientras el verde me follaba. La puerta se abrió de golpe en ese momento. Alguien entró—era Fio, desnuda, con el maquillaje corrido y los muslos manchados. Se subió a la cama a nuestro lado, y el futbolista rubio entró tras ella. Vi a Fio arrodillarse, abrir las piernas y recibir al rubio en su coño diminuto. Su cuerpo delgado se arqueaba, sus pechos pequeños rebotando, y gimió con una voz que no le conocía. Parecía una muñeca rota, y me excitó verla así. El verde se tensó dentro de mí—tercera eyaculación—y se ...