1. Renta familiar


    Fecha: 16/05/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Danna, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Desde hace algunos unos años rento junto a mi primo/hermano un apartamento en el centro de la ciudad. Nuestra convivencia es genial, trabajamos en la misma empresa, paseamos juntos, salimos a comer, bailar y disfrutar la vida cada vez que podemos. Él es un poco más ordenado y sicorigido, yo soy un poco más loca y despreocupada, pero sabemos llevarnos bastante bien. 
    Una de nuestras tantas noches frente al televisor se me ocurrió hacer un comentario "deberías pagar tú solo el alquiler este mes" él me miró incrédulo y de manera irónica respondió "no quieres más?" yo me reí y solo atiné a responder "es que me quiero comprar estas cosas, y si te doy mi parte de la renta no me alcanza" él se rió bastante fuerte y no respondió nada. 
    Los días transcurrieron con total normalidad, hasta que llegó el día de pagar la renta. Estábamos nuevamente en la sala de la casa cuando lo escucho decir "mañana hay que pagar la renta, no sé te olvide" yo me reí y le respondí "no aceptaste mi oferta?" él también rió y negó con la cabeza. La conversación iba y volvía en ocasiones, mientras las botellas vacías de cerveza se acumulaban en la mesa.
    Me dirigí a la cocina para sacar otro six pack mientras le decía en tono burlón 
    —Bueno, buscaré a quien venderle fotos de mis pies
    —Mejor vende tu culo por ese si te pagan la renta. Mientras reía 
    Yo también me reí y respondí: 
    —Por mi culo tendrían que pagar 6 meses de renta 
    a lo cual rápidamente dijo:
    —Yo solo pagaría uno 
    los dos nos reímos a ...
    ... carcajadas, volví al sofá y mientras le entregaba la cerveza continuamos la conversación 
    —Por un mes, si a mucho dos polvos 
    Él se rió y en tono irónico respondió: 
    —Eres exigente jajaja. Mínimo pediría 4, uno por cada fin de semana. 
    — Daría 2 y si me gusta subiría a 3. 
    Los dos nos reímos sin parar. Mientras él estiraba su mano hacia mí 
    —Tenemos un trato 
    Nos estrechamos las manos entre risas y seguimos bebiendo. Allí pasamos unas cuantas horas más bebiendo y charlando. Cuando se terminaron las cervezas y debíamos ir a dormir yo ya estaba bastante ebria y muy cómoda para levantarme así que le dije 
    — Deberías llevarme a mi cama 
    — Estás muy conchuda.
    Él cumpliendo mi capricho en pocos minutos ya me tenía en sus brazos rumbo a mi habitación, al intentar dejarme en mi cama me sostuve con fuerza haciéndolo caer a mi lado mientras nos reíamos. 
    — Que cómoda es tu cama 
    dijo él mientras se recostaba mejor.
    — Debería quedarme está noche aquí, agregó 
    — Estás loco, me encanta dormir sola 
    Él insistió poniendose cómodo mientras yo lo empujaba para sacarlo de allí, empezando un juego de jalones y fuerza. Allí iniciaron unos roces involuntarios y sutiles que pasábamos por alto, pero con el paso de los minutos se volvieron más constantes, prolongados y menos involuntarios. Nuestros gritos cesaron, nuestra respiración se volvió agitada, los movimientos más pensados y menos discretos, hasta que llegó el momento detonante.
    Yo estaba sobre él, sus manos bajo mi blusa ...
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