1. Mi madre es mi puta


    Fecha: 31/05/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: faunopitón, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Mi madre me ha consentido toda la vida, desde que me dio a luz hasta ahora que es mayor. Nunca me ha negado nada, y cuando digo nada, es absolutamente.
    Recuerdo que me bañaba y enjabonaba cada parte de mi cuerpo, eso incluía mi pene, el cual se ponía erecto y duro, cosa que le parecía divetido y la hacía sentir orgullosa; "mi hombrecito", decía.
    Al paso del tiempo, siguió bañándome, aunque yo ya no era tan pequeño, pero para ella era normal y parecía no reparar en lo que consideraba su deber. Enjabonaba mi miembro que se ponía duro y más largo cada vez; ella hacía lo que debía y no más. Sin embargo, ya empezaba a notar que mi órgano sexual ya no era de niño. ¡Vaya, jovencito, ya su pito y sus testículos están grandecitos!, decía con picardía.
    El último baño que me dio fue distinto, mi pene había crecido demasiado, su ojos miraban aturdidos, con antojo, diría yo, pues hasta se chupaba los labios. ¡Hasta aquí llegamos!, exclamó frustrada...
    Para entonces, yo ya hojeaba las revistas para caballeros que dejaba el abuelo por descuido. Eramos mi madre y yo, en una casa grande que visitaba el abuelo de vez en cuando. 
    Mi curiosidad por el sexo femenino lo saciaba con mi propia madre. La espiaba a escondidas, registraba sus ropas íntimas, las olía y restregaba en mi verga. Me fascinaba su ropa interior: sostenes, medias, ligueros, fajas, pantaletas, e incluso, sus zapatos de tacón. Todo pasaba por mi nariz y mi órgano masculino. 
    Lo hice por años, hasta que por primera vez ...
    ... llené sus bragas de un líquido viscoso y blanco; me asusté, era mi primera eyaculación y era abundante. Heché el calzón de mamá al cesto de la ropa sucia, esperando que no se diera cuenta, que no notara la mancha. Iluso de mí, esa tarde, después de comer, sacó la ropa que lavaba a mano, es decir, su ropa íntima...¡Afligido, vi como tomaba la prenda manchada y húmeda, ¡sí mi madre tocando mi semen! Notó algo distinto, por lo que se llevó la prenda a sus ojos, miró desconcertada, tratando de averiguar qué había ahí. Metió las narices en la braga y olisqueó con fuerza...
    Yo sólo atinaba a observar escondido... Para mi sorpresa, ¡¡ella tomó la prenda y se la embarró en el rostro!! Cerró los ojos y se humedeció la cara con mi semen...para terminar chupando su propio calzón...¡Carajo, mi madre lamió mis mocos...!
    Me quedé muy excitado pero me fui a la sala e hice como quien no sabe nada...
    En eso, ella entró y siguió con sus quehaceres, no dijo nada, ni una palabra ni gesto ni nada...
    Está de sobra decir que lo seguí haciendo...y que mi madre repetía el ritual...Yo ponía mis mocos en su pantaleta y ella se los chupaba...
    Una noche, llegó el abuelo a cenar. Mi madre lo recibió muy contenta. Puso algo de pan en la mesa y trajo tazas con café, que para infortunio del abuelo fueron a parar a su pantalón. Ella muy apenada trajo un trapo para de limpiar el desastre. El abuelo se bajó los pantalones y la trusa, de plano, el líquido estaba muy caliente. Mi madre pasó el trapo, Primero por ...
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