1. Mi madre es mi puta


    Fecha: 31/05/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: faunopitón, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... las piernas y luego por la verga y huevos del anciano. Ella se disculpaba pero él aprovechaba las pasadas de mano. No te preocupes hija, le dijo, pero le arrimaba el pito, que iba creciendo enorme y grueso. Y de plano, lo que era limpieza se fue convirtiendo en chaqueta. 
    Perdón padre mío, decía ella, mientras le agarraba el enorme pito y se lo acariciaba. 
    Quita el pantalón y la trusa a tu abuelo, y lleválos a lavar, me dijo ella. Tuve que obedecer.
    Para cuando regresaba al comedor, escuché quéjidos de hombre, me escondí y miré...Mi madre, hija del abuelo, le estaba mamando la vergota al muy cabrón, que se retorcía de placer. Confieso que me gustó lo que vi, mi madre puteando con su padre...chupando el miembro de su padre como ramera barata. Los dejé terminar, y entonces entré. Mi madre me miró inquieta pero sin perder la compostura; su cabello estaba alborotado y sus labios tenían restos de los mocos de su padre.
    La ropa del abuelo ya está en la secadora, le dije. Pronto podrá irse.
    Finalmente, el abuelo se fue e iba muy contento, prometiendo regresar pronto.
    Lo que mi madre no se dio cuenta es que su falda estaba levantada y se asomaba su panocha escurriendo en su pantaleta. 
    Bueno, hijo, vayamos a dormir, ha sido una noche complicada, exclamó. Y se fue a su cuarto.
    Por mi cuenta, estaba muy excitado, así que fui al cuarto de lavado y tomé un calzón de mi madre. Me lo restregaba en la verga con emoción...
    En eso, mi madre apareció, no domía aun y estaba vestida. ...
    ... Me quedé quieto, tiré la prenda y, avergonzado, intenté guardar mi garrote. No, no lo hagas, deja que tu madre la puta te vea, me suplicó... Me puse de lado con la intención de que lo viera en su longitud y grosor.
    ¡¡¡Hijo mío, qué vergota tienes!!! y no creas que no he visto tus jugosos mocos en mis bragas. Saben a gloria, dijo, me los chupo con gusto.
    Me llevó a la sala, puso música cachonda y comenzó a bailar provocativamente para mí. 
    ¡¡Oh, mi dios!!! Qué mujer tan hermosa tenía frente a mí. Se quitó la blusa, mostrando unos pechos enormes, de ricos pezones. Después, se alzó la falda, se colocó en cuatro y empinó el culo hacia mí. ¡¡Dios, sus nalgotas se estaban tragando la ajustada pantaleta, su ano parecía chupar con fuerza ese trapo, y más abajo, su rajota de mujer se asomaba como perra en celo. Qué puta tan buena resultó mi madre: chichona y nalgona.
    Acércate y huele mi perfume anal de madre, me dijo. Qué delicia de olor, olor de madre, olor de puta, olor de madre puta.
    Entonces, se bajo los calzones y me dijo: "te ofrezco lo más sagrado que tiene una mujer, aquello que no ofrece a cualquiera, te ofrezco mi ano para que lo chingues, para que me lo rompas en mil pedazos. Mete tu gran verga en mi ojete de madre puta.
    Se abrió las nalgas lo más que pudo, dejando ver un hermoso agujero anal, y un culo de diosa.
    Puse mi pito en su ano y empuje poco a poco para que sintiera mi carne centímetro a centímetro. Ella chillaba de placer con cada embestida. 
    ¡!¡Toma puta ...