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CAMILA - SORPRESA DURANTE MIS VACACIONES ZOOFILICAS
Fecha: 11/06/2026, Categorías: Zoofilia Tus Relatos Autor: CAMILA, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Soy amante de la verga desde muy corta edad. Y haber conocido la zoofilia, y enamorada de ella desde temprano, me ayudo a mantenerme bien cogida; y a disponer en menor medida de los hombres. Saber que vengo de una familia bien promiscua me hizo dar cuenta que tengo la putería en la sangre. El hecho de haber tenido amantes veteranos para mi edad me enseñó a ser cautelosa y reservada. Si no fuera por cuidar mucho mi privacidad, seguramente sería la puta de mi ciudad señalada por todos. Mis veteranos veían el potencial de puta que tenía, por lo que me enseñaban cosas cuando estaba con ellos, por ejemplo, a chupar bien una verga. Mi vecino Carlos, era mi principal macho de adolescente. Si lo vieran me preguntarían que le vi para querer dejarme coger por un tipo así. Algo petiso, gordo con una prominente panza, aunque de cara no era un tipo feo y también era carismático. Pero creo que lo que más me gusto fue su verga cuando la vi por primera vez cuando se estaba cogiendo a su empleada doméstica. Tenía un pedazo bien gordo, no muy largo pero firme, de los que se levantaban bien. Tratábamos de coincidir por lo menos dos o tres veces a la semana, aunque no siempre se daba, y no siempre me aguantaba el ritmo. Siempre tuve ese gustito particular por el sexo anal. Me encanta poner a prueba mi elasticidad anal, y de a poco fui metiéndome pedazos más grandes y cada vez más profundos. Es por eso que mis amantes equinos terminaron siendo mis reyes favoritos. Lástima que su coito dura ...
... poco, y por eso con mis implementos logre permitirme coger más tiempo con ellos. Sentir que un macho me está dando duro, profundo y teniéndome totalmente dominada hace que mi cabeza viaje a mil por hora. Sentir sus pesos aplastándome, inmovilizándome y estocadas violentas es delicioso. Llevaba 5 días de vacaciones, 3 de descanso sexual por la terrible cogida que me dieron mis machos. Ya mi cuerpo empezó a pedir verga de nuevo, por lo que debía activarme nuevamente y con un nuevo desafío. Había comprobado que con mis dildos logré introducirme por mi culo hasta 40 cm, pero de mis machos no más de 25 cm. Por lo que ahora era tiempo de meter el resto que faltaba. Sabía que cuando ellos me monten era imposible por la violencia de sus estocadas y la firmeza de sus rabos, me lastimarían por completo. Por lo tanto, lo haría en la segunda ronda utilizando mis implementos de ayuda. Como siempre, debía primero descargar a mis machos caninos que estaban ansiosos de volver a tenerme. Aprovechando el calor del verano, el lindo sol de la mañana, me puse a bañar a los perros en el jardín y aprovechar de jugar con ellos. Pero los muy ansiosos solo querían culiarme, por lo que a duras penas logre recostar al dogo para saborear su verga mientras mi mastín se encargaba de clavarme con la violencia que lo caracteriza. Su verga se abrió camino en mi concha en la primera envestida, me trabó con sus patas delanteras y me empezó a bombear duro mientras yo mantenía mi boca quieta para no lastimar a ...