1. CAMILA - SORPRESA DURANTE MIS VACACIONES ZOOFILICAS


    Fecha: 11/06/2026, Categorías: Zoofilia Tus Relatos Autor: CAMILA, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... bombeaba yo presionaba mi cola contra él, y sentía mis tripas reacomodarse. Me hizo venir junto a él, estuvo riquísimo. Ya no se si fue mi cabeza, pero también sentí que duró más dejando mis piernas temblando producto de su peso y mi orgasmo.
    Me deje caer de rodillas sostenida de la puerta del box, la leche salía de mi culo y mis perros me lamían. Cuando abro los ojos, estaba mirando hacia el otro lado del establo y veo a mi semental preferido recostando debajo de una planta protegiéndose del sol. El detalle, su rabo estaba a medio crecer. Me levante y me dirigí a él, le comencé a hablar como de costumbre, y me tire sobre él, pues siempre me dejaba hacerlo. Me quite la remera para sentirnos mejor y frotar nuestros cuerpos. En eso, su verga ya crecida roza mi pierna, esto era nuevo para mí. Los había visto con erecciones estando acostados, pero siempre que me acercaba o me veían se paraban. Empecé a pajearlo y él seguía en esa posición, así que me anime a montarlo desde ahí. ¡Estaba cumpliendo un sueño! Hablándolo, acariciándolo, me fui ubicando mejor, siempre sobre él.
    Quería aprovechar el momento, así que fui introduciendo su pedazo lentamente, suave; aunque el grosor de su pedazo tampoco es que me permitía ser violenta como con los otros machos. Ya había llegado hasta la mitad y lo estaba disfrutando un montón, pero recordé que debía aprovechar todo su pedazo. Por su tamaño, tuve que apoyar una rodilla en el suelo y estar de costado, pero con mi ...
    ... otra pierna y resto del cuerpo sobre él, no quería separarme de mi macho. Empezaba a presionar y mi culo cedía en cada movimiento, debía seguir haciéndolo lento, corrigiendo mi postura para dejar entrar semejante pedazo. Llegó un punto en que no conseguí que entrara otro poco, pero ahí empecé a moverme como pude para cogerme a mi macho, y se ve que lo estaba haciendo bien por lo que en un momento él se contrajo un poco y descargo su tanque en mi interior. Me quede quieta hasta que su rabo perdió tamaño y salió de mí. había dejado un gran agujero y mis piernas no respondían bien al querer pararme, por lo que me quedé recostada sobre él por un rato.
    No lo podía creer, sin querer había cumplido un sueño que hace mucho tenía y no lo había logrado. Montar yo a mi caballo, cogerlo yo, darle placer yo, devolverle algo de lo que ellos me dan.
    Cuando se levantó y camino a tomar agua, veo a quien me sigue esperando, el burro con su tranca colgando, había que seguir la fiesta. Típico de él se me acerco al trote y se acomodó para montarme; por lo que me quedé en 4 y lo dejé entrar nuevamente en mi culo. Mi burrito querido, en unos cuantos movimientos me termino de sacar el orgasmo que casi tuve con mi caballo, había quedado muy cerca, por lo que este macho terminó el trabajo.
    Hacer que entre más carne en mi culo tiene su desgaste energético. Por lo que decidí irme a descansar y regresar por la tarde noche a seguir con ellos, esperando tener más sorpresas como ahora. 
«123»