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Me hice puta, muy puta
Fecha: 19/06/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Elza, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Recuerdos Ese día fue muy especial, por primera vez entendí y acepté ser puta. Por años lo había sido de mi gordito, mi amor. Pero conscientemente no lo quería reconocer. Unos días antes de este momento, estuvimos hablando del probable futuro. Para mi sorpresa me dijo que andaba mal en su unión, que no era seguro, pero sí es probable tronar. Y que si le tenía algo de paciencia habría posibilidades de unirnos. Pero… con toda honestidad, me pondría algo a considerar: que aceptara ser puta. Que eres una dama, no tengo dudas, pero… lo otro es importante para mí y ya te he visto en situaciones contradictorias, a veces eres, a veces no. Lo pensé y le respondí: Vamos a probarlo, y decidimos después. Las primeras pruebas serían dos: Hablar sucio y estar con otro. Decidimos que estar con otro sería primero y de ahí hacer el segundo. A partir de esos dos momentos seguiríamos, o no. El gordo vio una oportunidad de probar, al saber que el amigo que ya me había montado, estaría viniendo. Eso me gustó porque eliminaba mi vergüenza. Si ya me había empinado, ya no había dudas. Y así fue. Desde que lo encontré, lo saludé de beso en la boca y cuando llegó m gordito, no escondí que tenía su mano por mi muslo, y me besaba con cualquier pretexto. Como el Gordo comenzó a hacer lo mismo, estaba diciéndoles que era “fácil” (como ellos ya sabían) Después de algunas manoseadas en la cantina, “decidimos” ir primero a un cine, y justamente teníamos uno muy cerca. Mi gordito me ...
... murmuró: No te pongas los calzones, y desabrocha tu bra. No dudé, así lo hice. Como lo hacíamos siempre, buscamos lugares medio aislados. De inmediato, los dos tenían las manos por mis muslos y pechos, colaborando les acariciaba las vergas. Algo después, me desabotoné la blusa, y el gordo ma sacó el bra, por las mangas de la blusa. Así me quede con la blusa abierta y los pechos a la vista. El cuadro se completó cuando me subieron la falda a la cintura y Ruti vio que estaba sin calzones… ¡Uyyyy! Abrí las piernas para facilitarlas caricias en elk peludo. ¡Me sentí en la Gloria! Tenía un montoncito de dedos moviéndome la blita y todo lo demás. Poco más tarde alguno d dos dedos se deslizó al chiquito. Los palos estaban afuera y se los pajueleaba… No se cuanto tiempo pasó, cuando el gordito me susura: Dile a Ruti que ya quieres coger… Me negué con la cabeza… Me insistió: Si no quieres decir “coger” dile que ya quieres ser empinada. Asentí con la cabeza, y se lo murmuré a Ruti, que solo vió al Gordo movieron las cabezas y se enderezaron. Hice lo ismo y medio acomodándome la ropa, salimos al coche, sabiendo que iríamos a un motel a zingarme. Desde la sala no dejaron de acariciarme las nalgas, sin ninguna vergüenza de mi parte, solo me reía. El Gordo manejaba, yo adelante y Ruti tras. Mas tardamos en sentarnos que sentí las manos de Ruti metiéndose por la blusa, que me abrí en seguida, por abajo, mi gordito me subió la falda y correspondiendo, abrí las piernas. Divertida, vi las ...