1. Me hice puta, muy puta


    Fecha: 19/06/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Elza, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... risotas del personal del estacionamiento
    No lo había comentado, pero ya había decidido a ser la putita de mi amor, se lo dije cuando en algún momento me lo preguntó al oído:
    ¿Cómo te sientes?
    ¡Puta! ¿Así es como me quieres ver? ¿Siendo puta con tus amigos?
    Si cariño, ¡si! Así es como te quiero ver… de putota con quien se aparezca…
    Llegando al motel, fue un revolcadero de manos y cuerpos, hasta quedar encuerados. Hubo un momento de silencio, algo como de indecisión.
    Sin decir nada, mi amorcito, con la verga bien parada, se acostó de espaldas jalándome de las manos. Supe de inmediato que quería que lo montara. Sin dudar lo hice. Me acomodé, me encajé el instrumento, despacito y comenzamos a bombear. Sentí las manos de Ruti revolotear por mi espalda, pechos y nalgas. Y me sentí calientísima
    Algo después, me dijo:
    Párate de frente a mí. Fruncí el ceño, lo hice, y sonriendo me di cuenta de sus intenciones. Colocada así le estaba poniendo las nalgas en bandeja a Ruti. Que, sin dudar, me la metió, con lo mojada que estaba, entró como con mantequilla. Y comenzó a zingarme con ganas.
    El completo de la maniobra lo supe en seguida, al tener la pica de mi Gordo frente a la boquita. Sin dudar, me la tragué, me llené la boca de verga, lo mamé cachondísimamente. 
    Pensaba: ¿así que esto es una Doble Penetración? ¡Es divina! ¡Quiero más! 
    De pronto, me frené… ¡Órale! ¡estoy siendo puta! y no había sido difícil…
    Bueno… eso es lo que queríamos… ¡Ya ni modo! Y seguí aprovechando, ya ...
    ... sin pensarlo… ¡Ya era otra perra!
    Sentí como mis dos machos me llenaban de lefa y yo me venía con estertores y quejidos. 
    Nos quedamos quietos. Yo sin soltar el palo, saboreándolo con la lengua. Además, no quería verlos de frente, me daba vergüenza. (¡Pendeja!)
    Pero, no contaba con sus ideas. Ruti se pasó al frente y me puso su palote enfrente, mi gordito, sacó su palo y me colocó la cabeza en posición de mamarlo, acepté y poco después, me empujó el suyo. No supe que hacer, sentí que no tenía opción, dudé unos segundos y comencé a lamber las dos vergas. Ya así, con sorpresa supe que me estaba gustando y seguí ya con entusiasmo y ganas.
    Ya tranquila, hice un recuento: Los dos ya me habían cachondeado en el cine, me habían traído a un motel y me habían cogido los dos, los había mamado, juntos y por separado. Con eso, ya había hecho más putreía que entes en toda mi vida. Y me estaba gustando. Eso me sorprendió, no sabía que me iba a gustar tanto, me había venido unas tres veces, había tragado la lefa de los dos. ¡Y pensar que esta pendeja había afirmado que nunca lo haría…!
    Nos metimos al baño y pensaba:
    ¿Y ahora? Me parecía que ya era suficiente, pero pronto sentí que ellos no lo creían, en la regadera nos cachondeábamos con ganas. Regresamos a la cama con ganas de seguir, mi amorcito me murmuró instrucciones, que esta pendeja siguió al pie de la letra.
    ¿Y ahora? Mis queridos jinetes, ¿me van a coger de nuevo? ¿van a querer que les de las nalgas de nuevo ¿Piensan que soy ...