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¡CON LA EMPLEADA NO SE HACE!
Fecha: 22/06/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
-¡Adelina! – Hablé fuerte, pero sin agresión, solamente para que me escuchara. -¡Si ingeniero! ¡Ya voy! - Adelina siempre venía, siempre estaba a punto… Nunca se negaba… Desde el primer día, la empleada perfecta. Yo estaba en la cama. Me había despertado el trajín de la señora. Ella comenzaba sus tares a las 9, minutos más, minutos menos… Como tengo el baño en la habitación, prácticamente, hacia el otro lado del resto de la vivienda, no la vi ni ella se enteró del uso del sanitario, necesaria primera acción diaria. -Vení tesoro, tengo ganas de chuparte una teta… - Con ella siempre fui directo, desde el primer día. Generalmente, a menos que tuviera que irme urgentemente, así lo comenzábamos, apenas tres semanas después que llegara, cuando me decidí a encararla. Eso le gustó, y así me lo dijo…: “Así me gusta ingeniero, sin disimulo ni medias tintas. ¡Quiero a los hombres sinceros!” Yo no sabía eso, pero tres semanas luego de que empezara a trabajar, sus escasísimos shorts, que brindaban a mi vista más de la mitad de su espectacular culo, más su sonrisa y su mirada, me animaron a ser directo: “Adelina, sos muy hermosa, me gustaría mucho hacerte el amor…, digo…, llevarte a la cama, siempre que te parezca bien…, que estés de acuerdo…” Es lo que a ella la decidió a aceptar. Me lo dijo. -Si ingeniero, como a usted le guste. Yo estoy para complacerlo y eso me gusta…, que usted me lo pida así, directo, sin mentiras, ni trampas… - Obviamente, si no estuviera caliente, no ...
... estaría tan dispuesta. – Me gustan los hombres que no usan mentiras ni excusas para disfrutar del sexo. No tengo idea de lo que se ocupa su marido… -¿Te molestaría si no uso condón? -No, no, para nada. Es… que…, bueeee…, estoy embarazada…, de 8 semanas… - Me miró como si fuera culpable de asesinato. – Espero que… no se moleste… No es que quisiera mentirle…, pero necesito trabajar…, justo por el nuevo bebé… -Quedate tranquila, no me molesta, para nada. Te tomarás el tiempo que quieras para que tu bebé y vos estén bien. ¡Jamás me molestaría que una mujer tan buena y hermosa como vos sea mamá…! -¡Gracias ingeniero…! ¡Usted es un ángel! -No, no…, el ángel sos vos… Si estás trabajando conmigo es porque sos buena y atenta…, y honesta…, que no es poco…, además de súper hermosa y deseable… Tenés toda la libertad que quieras para atender tu embarazo y tu bebé… ¡Lo que sea! Sólo te pido que cuando tengas que tomar días por el embarazo o luego, para atender al bebé, me envíes alguien que te reemplace tan buena y “atenta” como vos… - Resalté la palabra “atenta”, para que sepa a qué me refiero… -No… no… no sé cómo agradecerle, ingeniero… Todo lo que pueda hacer por usted sería poco… Bueeee…, yo…, no sé cómo decirle…, pero… me gusta…, digo…, usted me gusta… y… si…, le enviaré alguien que lo complazca permanentemente… Lo de “permanentemente” lo habíamos arreglado desde la primera vez que la llevé a la cama: ¡siempre dispuesta! -No te olvidés que quiero que te reemplace alguien tan ...