1. ¡CON LA EMPLEADA NO SE HACE!


    Fecha: 22/06/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... conocer a las nenas mayores…, a las dos… Creo que nos vamos a llevar muy bien… ¿Les hablaste de lo que hacemos no?
    -Si ingeniero, por supuesto. No las quiero presionar…; siempre les cuento todo lo que hacemos y lo bien que la pasamos…, para decirles que ellas también lo pueden disfrutar… Ya verá ingeniero…, poquito a poco…, un poquito de paciencia… ¡jajaja!
    
    Tal como lo dije, compré la cuna para que Adelina traiga la beba cuando viene a trabajar…, a “trabajar” y “trabajar”, para que la pueda atender como corresponde… Además…, yo también esperaba “atenderla como corresponde”; mi lujuria y perversión no tiene límites de exigencias…
    Ese viernes, como siempre, Adelina llegó a las 9 de la mañana, con la bebita –Mariela es su nombre-, e inmediatamente la colocó en la cunita. Tal como le dije en varias oportunidades, sus tareas las cumplía sin demasiados esfuerzos y tomándose todo el tiempo necesario para que su físico no se deteriore de ninguna manera, para atender a la beba todo lo necesario. Así se lo había indicado. 
    Demás está decir que la primera mamada en casa me correspondía… ¡tiene tanta leche que no hay escasez para la beba…
    Luego de varios intentos, conseguí que Adelina me deje cambiar a la bebita por mi cuenta. Ella me orientaba y me observaba para que no cometiera algún error que pudiera molestarla. Al fin, luego de un par de fracasos, me convertí en un excelente “baby sister”.
    -Bien, bien, excelente, ingeniero. Ahora puedo estar tranquila. Usted la atenderá muy ...
    ... bien. – Al fin Adelina dio el “ukase”. 
    Todo bien. La mami haciendo su trabajo -moderadamente, tal como le pedí-, y yo atendiendo a la criatura. 
    -¿No te molesta si le doy algún besito, no? – Lo pensaba hacer de cualquier manera, pero era una táctica válida que la madre lo supiera. ¡Eso la calentaría!
    -Para nada. Sé que usted será muy cuidadoso y cariñoso… Me gusta mucho que se preocupe por ella.
    ¡Me sentí bárbaro! La entrega de la mamá es total. Cada vez que limpiaba y cambiaba a la bebita, la besaba totalmente mientras estaba desnudita: la colita, el pecho, la espalda, la rajita…, todo su cuerpo es depositario de mis besos. La beba se sentía feliz…, se veía en su carita. La mamá estaba feliz; yo también. Me sentía muy bien, y me daba mucho placer besar y lamer el hermoso cuerpito de la bebita: ¡tan rico es meter la lengua en sus hoyitos! 
    Al final, ganada su confianza, se lo dije: “¿Le darías la teta mientras estás sentada sobre mí?”
    -¿Sentada? ¿Dónde me la metería, ingeniero? – Captó mi intención al segundo…
    -Pues…, claro…, en la colita…, por supuesto…, por lo menos los primeros tiempos…
    -¿Y yo le doy la teta?
    -Claro, que problema hay. Vos estarías de espalda…
    -Aaahhh…, si, si, así sí… Dele, lo hacemos…
    Me instalé en uno de los grandes sillones de la sala, en bolas total, y Adelina, también totalmente desnuda, se ensartó por el culo, de espaldas contra mí, pero bien cómoda. La bebita prendida a sus tetas; mientras chupaba una, yo acariciaba la otra, mojando mis ...
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