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Las nalgas de mi mujer me hicieron cornudo
Fecha: 04/07/2026, Categorías: Intercambios Tus Relatos Autor: Fonga, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... usted ¿no se molesta? -En un principio sí, pero ya no. – ¿Deveras usted no se molesta para nada? – Depende de la forma en que se den las circunstancias. – ¿A qué se refiere? -Hay hombres groseros que solo lo hacen para ofender… pero por lo regular son personas que pasan en coches, pero cuando un comentario es dado con educación tal como lo hizo usted, ¡es muy diferente! – ¿Entonces usted alguna vez ya ha recibido piropos directamente a cerca de su esposa? – Si; por redes sociales solamente, en persona; usted es el primero que lo hace. – ¿Y qué tipo de piropos son los que le dicen? – Pues que tiene buen cuerpo. -¿Y que más? – Y que es muy bonita con buen trasero. jejejeje – ¿Y usted que les contesta en las redes? – Nada solo le doy like. -Jajajaja lo bueno que usted lo toma muy tranquilamente! -Pues si no me gustan los celos. – ¿Le podría decir otro piropo a usted acerca de ella? - jajajajaja, ¿Y usted me dejaría decirle uno a su señora? – Sale! te enseñare una foto y me lo dices. (La foto que me mostro; su esposa estaba en una playa y se le miraban buenas caderas y ricas tetas.) – Su esposa es muy bonita, y que buen cuerpo! -¡Ahora le toca a usted! (Pero el piropo que el me hizo, si me desconcertó) -¡Muy bien la figura de su esposa y sobre todo ese par de “pompas”! -Hay señor que lanzado Jajajaja; pero ¡Gracias!. -Yo ...
... digo que no trae panti, no se le marca la ropa interior en ese vestido tan ajustado. -Jajajajaja. ¿Es usted muy lanzado no cree? ¡Yo soy su esposo! - Perdón, pero es una mujer muy sexy - ¡Si es lo que todos dicen! – Que a usted no le gusta amigo? – Me encanta. -Susurrando a mi oído, directo al grano dijo: -Con todo respeto, ¡su esposa está muy hermosa! y si me lo permite me gustaría bailar con ella, ¡espero no se moleste! Me empecé a sentir algo confundido y nervioso no sabía ni porque le contestaba todo lo que el me preguntaba. Pero había algo en el que me excitaba ya que ese señor se sentía muy seguro en lo que decía. Mi esposa ya regresaba del baño, así que le contesté: -No me molestaría para nada que mi esposa baile con usted. (Y él sonrió.) Al regresar Andrea, yo seguía explotando de la calentura. La música estaba buena y todos se pararon a bailar nuevamente. Mi esposa me dijo que nos levantáramos a bailar y yo le dije que no tenía ganas, pero la verdad es que no quise pararme porque tenía una erección. Así que sin más; el señor la invito, Marcos se le acercó y le dijo: -Hola mucho gusto, mi nombre es Marcos, ¿podría bailar con usted? Ella voltio a verme y yo accedí le dije a mi mujer, que no había problema que él era un compañero de trabajo. Se levantaron a bailar ¡El bailaba muy bien! ¡Mi esposa fascinada! El señor disimulaba caricias que se producían con el baile. ¡Yo ...