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Las nalgas de mi mujer me hicieron cornudo
Fecha: 04/07/2026, Categorías: Intercambios Tus Relatos Autor: Fonga, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... vergaaaa ohhhoo!! por favor agggffff” Unos minutos después saque mi pene, le di la vuelta, levante sus piernas en mis hombros y se lo meti todo de un solo golpe!! fueron pocos los segundos que pasaron cuando sentí el squirting que le estaba provocando. Saque mi pene de su conchita y se lo puse en su boca para que mamara y después le metí otra vez la vergotaa y le provocaba otro squirting, después fue otro, y otro y otro ¡y no se cuantos mas! hasta que sentí que ya no aguante y me salí para derramar mi lechita en su cara! Ese día quedamos super cansados y le pregunte si le había gustado jugar asi. y me dijo que mientras solo fuera un juego no había problema! Después de esa noche, mi esposa y yo nos volvimos más abiertos en el sexo, cada que podíamos dábamos rienda suelta a nuestro placer, las fantasías y jugar a juegos de roll fueron parte de nuestra esencia, el juguete de la sex shop que adquirí se convirtió en nuestro cómplice de noches le locura y ella casi siempre me pedia que le metiera esa extensión y ella podía disfrutar de una verga más grande y gruesa. Se podría decir que experimentamos casi todo lo que los esposos pueden probar. Así pasaron cerca de cinco largos y pues con ello también el gimnasio dio frutos, esos años en donde ella siguió haciendo ejercicio y se fue poniendo más y más buena, el gimnasio, la dieta y la perseverancia dieron grandes resultados y esas nalgotas comenzaron a crecer de una forma tan hermosa que a donde quiera que íbamos, ...
... siempre llamaba la atención de los hombres con ese par de almohadas. Muchas veces vi a más de uno, pillándola y comiéndosela con la mirada y aunque en ese tiempo ella no usara ropa sexy en la calle, simplemente llamaba la atención por su físico y su hermosura. Un día le dije -¡Oye amor, la dieta y el gimnasio me cuestan mucho, y al final yo no gano nada! -Hay amor, ¿apoco no te gusta cómo me veo? -Siempre usas ropa floja y no te veo muy bien. -Pues si me visto así, es porque luego hay hombres muy groseros. -Tú no te fijes en eso amor, no te estoy diciendo que te vistas como una piruja, solo que si me gustaría, ¡que la ropa que usas este un poco más pegadita! -Pues un día acompáñame cuando me valla a comprar ropa y me dices cual te gustaría que me compre. -Sí amor de ahora en adelante te acompañare siempre! Y así pasó, ahora cada que íbamos de compras yo la acompañaba a comprarse ropa, le escogía prendas de calidad, que hacían verse de forma educada y al mismo tiempo que marcaran esas curvas. Le compre vestidos formales y pegaditos, faldas un poco cortitas, pantalones entallados, y mucha lencería. Sobre todo, me gustaba mucho como se veía con ropa deportiva que usaba con tanga para ir al gimnasio de forma muy sexy. Los resultados no se hicieron esperar, muchos hombres se volvieron muy educados con ella, en especial el instructor del gimnasio que se llama Roberto y que a todas las que asisten a sus clases les dice princesa incluyendo a mi esposa. ...