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El Albergue
Fecha: 13/07/2026, Categorías: Fetichismo Tus Relatos Autor: Kitty Lu, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... por el video. Paré un poco a ver Catalina se lo chupaba al viejo y este la forzaba sin compasión, continué chupándoselo a Perro. Pasó un momento y lo oí susurrar dios. Lo había visto, Catalina había largado una buena carga por la boca teniendo arcadas constantes mientras el viejo seguía apurándola y siguiera volcando. Perro comenzaba a presionar mi cabeza contra su miembro. Lo estaba excitando. A medida que seguía el video más era la presión, aún podía chupar de arriba hasta abajo, mis manos solo apoyaban para soportar mi propio peso. Pasaron los minutos, aguanté bastante pero llevó su otra mano y ahora era él quien controlaba la situación. Mi cabeza no hacia mas que dar tumbos una y otra vez hasta que empecé a sentir presión desde adentro. Primero parecían ser arcadas leves, logré frenarlo resistiendo con mis brazos, pero al instante insistió el movimiento y cedí habiendo logrado aspirar algo de aire. No tardó el volver a suceder, sabía lo que seguiría. A estas alturas Catalina y yo cedíamos sin control alguno. Fluyó desde lo mas profundo de mí estómago a modo de cascada suave chorreando sobre el miembro presionado de Perro. Lo forcé a soltar un poco y liberamos demasiado caudal de golpe. Me agité aún con arcadas y contracciones. Perro esperó eternos segundos para que recuperara el aire y me tomó del cabello para perforar mi boca hasta mi garganta otra y otra vez. Me sentía muy ida para ese entonces, no puedo saber cuantas veces es que hizo rebotar mi cabeza pero en un ...
... momento se frenó, presionó y liberó una carga de espeso semen, yo sentí orinarmé intenso con un chorro que de seguro barrió hasta la pared, y entonces Perro soltó y volvió a ser un desastre pero está vez se soltó del todo. Vomité, tosí, escupí y tragué, todo casi al mismo tiempo. Recuperé mucho aire. Arrojamos las mantas enchastradas a un lado aunque toda la cama se sentía húmeda. Atiné a ver la pantalla y ahora el viejo follaba a Catalina mientras con una mano la sujetaba del cabello y con la otra hurgaba su boca para hacerla vomitarse sobre su exuberante cuerpo. Dios, el placer era infinito y yo toda hecha un desastre. Perro me acariciaba el trasero y la conchita toda empapada. Veiamos la pantalla, el acto seguía siendo bien guarro. Luego de un rato Perro pareció recuperar energía, yo en cambio quedé tirada aun vencida recostada boca abajo en sentido contrario a la cabecera de la cama. Nos acariciabamos casi con lástima. Pensé en que no podía hacer lo que iba a hacer, ya no le quedaban fuerzas pero por el contrario, se incorporó sobre sus rodillas, examinó la situación, vió que estaba bien erecto nuevamente y me empaló como había dicho al principio. Las embestidas fueron intensas y no tuvo ninguna piedad. Folló mi vagina desde encima mio con sobrada habilidad. Sentía el estallido intenso de su carne contra mi carne, mis gluteos eran todo un festival. Mi conchita era dilatada más y más y lo sentía hacer tope en lo mas profundo de mi ser. Lo que grité y gemí de placer no tenía ...